Cuando el barrio cuenta su historia
El primer pedazo de país que asoma bajo el sol es el barrio. La patria se construye, en primera instancia, desde allí, desde los recuerdos, abrazos y tropiezos que se forjan en sus calles. Allí asoma la familia de la sangre y la familia del espíritu. Allí empieza a nacer el sentido de pertenencia.


El desencuentro entre Facebook y Europa por la privacidad, la adaptación de países y compañías al nuevo reglamento europeo y la publicidad ultrasegmentada en internet serán los asuntos más relevantes en el ámbito de la protección de los datos en el 2017.
Fue en la noche del 27 de enero. Multitudes marcharon por las calles de cada ciudad cubana; eran jóvenes rebosantes de amor patrio. Cada uno portaba una antorcha: la antorcha de la dignidad, de la libertad y del orgullo patrio. Son seguidores de Martí y de Fidel. Ellos protagonizaron, una vez más, la memorable Marcha cuando Fidel, inspirado por el Apóstol y junto con una multitud proclamó – también con antorchas – la vigencia del pensamiento del más ilustre cubano en aquel 1953, año del centenario de su natalicio.
A propósito de cumplirse este 28 de enero los 164 años del nacimiento de una de las figuras más representativas del ideal de justicia, libertad, independencia y decoro en la historia latinoamericana y universal: José Julián Martí Pérez, dedicaré mis reflexiones en torno a la creación del Partido Revolucionario Cubano (PRC), el 10 de abril de 1892, hecho calificado por nuestro eterno líder Fidel Castro Ruz «como el más honroso y legítimo precedente de la gloriosa fuerza política que hoy dirige nuestra Revolución: el Partido Comunista de Cuba (PCC)».
Aunque parezca increíble todo indica que el surrealismo se apoderó de la Casa Blanca y como en