El agua potable: En el capitalismo una mercancía, en Cuba un recurso para usar eficientemente
No exagera el dirigente campesino brasileño Joao Pedro Stédile al afirmar que hoy la Coca Cola gana más dinero vendiendo agua que refrescos.
“El litro de agua potable es aún más caro que el de gasolina”, acotó este miembro de la Coordinación Nacional de la Vía Campesina y del Movimiento Sin Tierra, de Brasil, en una reciente visita a La Habana.
Las graves consecuencias del modelo de producción capitalista y del cambio climático, que conducen a una escasez cada vez mayor de tan importante recurso, lo han convertido en una mercancía para obtener ganancias, y al decir de académicos y politólogos no está lejos el día que surjan conflictos o guerras por el acceso al agua potable o su reparto.


Capacitar, sensibilizar y emplear para ello todas las herramientas al alcance son principios clave para lograr introducir el enfoque de género en la actuación cotidiana de los medios de comunicación.
Tuve el alto privilegio de conocerlo un día cualquiera de la década de los ochenta, durante mis asiduas visitas a la emisora CMHW de Santa Clara, conocida por sus grandes aportes al trabajo radial del país como
En recientes declaraciones a la prensa nacional, el Doctor en Ciencias Económicas Hugo Pons, aclaraba que la actualización del modelo económico cubano, “un proceso de continuidad y ruptura que nos ha traído hasta aquí, no puede ser identificado jamás con otras reformas”.
Amplia repercusión tiene en la prensa internacional y cubana el documental Peones del Imperio, transmitido por el canal Cubavisión que desenmascaró los vínculos de elementos contrarrevolucionarios con la Oficina de Intereses de EEUU, la mafia anticubana de Miami y los grupúsculos que financian.