¨El Diario de Ana Frank” y “El Dulce Pájaro de la Juventud”, la perpetúan en la historia de la Radio y la Televisión  

Es muy difícil el intento por encontrar la palabra exacta, la frase correcta, que pueda expresar todo el sentimiento, el pesar del mundo artístico y de todo un pueblo; de sus compañeros que la saben enferma, pero que no se la imaginan muerta.

La ausencia de Ofelia Núñez Castro, la querida Ofelita, fallecida este 23 de Diciembre de 2024, a los 90 años, después de luchar valerosamente contra la enfermedad, sin dejar de sonreír a la vida, deja un vacío en la cultura nacional y un profundo dolor en todos los que tuvimos el honor de alcanzar su época, compartir su espacio, admirarla y quererla más allá del escenario, el disco, el micrófono radial, y la pantalla de la televisión y el cine.

Sobre un acontecer de tantos años, la radio con apenas 15 años, y la televisión de la que es fundadora a finales de 1950, han tejido una leyenda. Con gracia natural, vocación, talento y entrega, comienza a pasearse  en los más disímiles escenarios para confirmar con el ejemplo de su vida y de su obra, la autenticidad de aquel diamante, que es hoy parte inseparable de esa gloria.

El mundo artístico la descubre muy temprano, y ya en 1946 cursa el cuarto año de piano en el Conservatorio Municipal de Música, hoy Amadeo Roldán.

A  Ofelita Núñez la entrevisto, en 2006,  para mi obra literaria Rostros que se escuchan. Y sus palabras de ayer, conservan la frescura de la plena vigencia.

 ¿Cuándo comienza a interesarse por la actuación dramática?

Ofelita Núñezy Luis Rielo en la Telenovela Mamá de 1958


<La profesora Hortensia Gelabert tenía un grupo de comedia en Pro Arte Musical e incluía a algunos alumnos de su curso del conservatorio en el grupo. De esa época recuerdo a figuras de la escena como Luis Rielo y Alicia Fernán. Participé con la profesora Gelabert en obras de autores como Jacinto Benavente, los Hermanos Quintero, etc. Y en recitales que se ofrecían en el Lyceum. Esta fue una etapa de mi vida entre 1949 y 1952>

Y a la radio. ¿Llega antes o después?

< Sólo recuerdo que era una adolescente. Fui junto al actor Baldomero Peláez a una emisora que estaba ubicada en Belascoaín y San José donde trabajaba la actriz Nenita Viera. De ahí pasamos a la emisora CMQ para sentarnos en el <banco verde> a esperar la oportunidad de sustituir a alguien para por lo menos decir ante el micrófono <la mesa está servida>.

¿Pero en esa época en La Habana existen muchas emisoras de radio?

<Sí pero CMQ era otra cosa. No era fácil entrar a un estudio con Eva Vázquez, Santiago García Ortega, Paul Díaz, Marina Rodríguez, Mary Munné, Ricardo Dantés, Luis López Puentes, todas grandes figuras ya consagradas.  Recuerdo que mi primera presentación importante, fue interpretar a una indita junto a Normita Suárez en las Aventuras de Los Tres Villalobos, escrita por Armando Couto y dirigida por Jesús Albariño>

Y después de esa experiencia, ¿Cómo se comporta su vida radial?

< Trabajé en novelas dirigidas por Marta Jiménez Oropesa, Oscar Luis López, Julio Lot, en mi primera etapa en la radio. Después trabajé mucho con Odilia Romero, Abelardo Rodríguez, Esmeralda Fernández, Xiomara Blanco…

¿Qué obras dejan en usted una mayor huella en esa época?

<Siempre recordaré por el impacto que causó en mí, la actuación como la hermana mala de Raquel Revuelta en la Novela de las dos, dirigida por Oscar Luis López. Cómo debes imaginar actuar al lado de Raquel era un honor y también una gran responsabilidad. Entre otras obras hice Servidumbre Humana y Sangre y arena, dirigidas por Marta Jiménez Oropesa. Recuerdo la interpretación de la Tojosa en Sol de Batey, novela de Dora Alonso. Allí compartí junto a actores y actrices como Ignacio Valdés Sigler, Antonia Valdés, Violeta Jiménez y Raúl Selis, entre otros. También trabajé en varias aventuras de Leonardo Moncada y en Nguyen Sun…>

De las obras que hace en la radio, según su apreciación. ¿Con cuál alcanza la mayoría de edad?

<En el año 1966 Radio Liberación decidió transmitir El diario de Ana Frank. Lo iba a protagonizar Marina Rodríguez y no sé por qué razón ella no pudo hacerlo y entonces me asignaron ese papel, bajo la dirección de Julio Lot, con actores y actrices de la talla de Ricardo Dantes, Elvira Cervera, Bertina Acevedo, entre otros.

También hice muchos teatros en radio. Recuerdo que entre los directores tuve a Maritza Rosales y con ella integré el equipo de Telón 23 que se hacía en el Estudio 2, con público. Allí presentamos Prohibido suicidarse en primavera y Los árboles mueren de pié, entre otras obras>

También  interviene de forma destacada en la programación infantil de la Radio.

<Efectivamente he trabajado en casi todos los programas de CMQ y Radio Liberación como Ronda infantil, Tía Tata, La cajita de música, Tu amigo el libro. Y después continué trabajando con Radioarte en programas que se han transmitido en las emisoras provinciales y municipales>

Ofelita, ahora hábleme de la televisión, porque también en este medio usted acumula éxitos como actriz.

<En cuanto se inauguró la televisión en Cuba en 1950, me interesé por el concurso Buscando estrellas para la televisión, que dirigía Gaspar Pumarejo en el canal 4. Me presenté con un poema de los que había estudiado en clases y obtuve el primer lugar y ello me abrió las puertas de la televisión>

¿Cuáles son los primeros programas que hace?

<Me inicié con los cómicos Gaby, Fofó y Miliki, por el canal 4 de Pumarejo en un programa que patrocinaba el refresco Materva, en una simple rueda de niños donde lo que hacía era un extra. Por mi juventud parecía una niña. Después me llamaron para hacer comerciales anunciando la mantequilla y el queso crema Nela, la leche condensada, el cake de nata, la manzana acaramelada, etc.>

¿Cuándo comienza a hacer dramatizados?

< Paulatinamente me fueron ofreciendo papeles pequeños de 2 o 3 bocadillos hasta que me gané la confianza de los directores para empeños un poquito mayores. De aquella etapa de los comienzos recuerdo a Enrique Almirante, Pedro Álvarez, Erdwin Fernández, Baldomero Peláez… Con ese grupo y dirigidos por Rafael Duany formamos el Tele Teatro que era un teatro diario que se hacía en el estudio 10 de la televisión.–

¿Qué programas de televisión le ofrecen en esos años iniciales en CMQ televisión?

<Producto del esfuerzo en el Tele Teatro, me llamaron para trabajar en el Show del mediodía junto a Marta del Río, Cascabeles Candado con Luis Echegoyen, Manolín Álvarez y Ricardo Dantés y el Show de Dick y Biondi.>

Estos son espacios tipo espectáculo musical-humorístico. ¿Recuerda los programas dramatizados?

Ofelita en el Papel Central como Sonia de la Telenovela Más allá del Límite de 2019


<Entre ellos destacaría Mamá, novela que escribió Marcos Behmaras, allí hice pareja con Miguel Navarro, que en ese momento comenzaba a destacarse en la televisión porque en radio ya era un primer actor. Otras espacios fueron Conflictos humanos, Deténgase, El humo del recuerdo, Una luz en el camino, Tensión en el canal 6, La comedia del domingo, donde el protagonista masculino era Eduardo Egea primero y Enrique Almirante más tarde, y Sueños de mujer con Gina Cabrera>

Realmente usted transita por casi todos los programas importantes de CMQ TV. Recuerdo la portada de una revista donde sale su fotografía.

<Eso fue exactamente en 1957 cuando la Panart me seleccionó como actriz novel destacada del año, lo que originó además una serie de elogios que salieron publicados en periódicos y en algunas revistas de la época como Antena y Transporte, de ahí mi fotografía en la portada, además de los reportajes. En esa época trabajaba en la novela Gravi que se transmitía a las 7:00 por la televisión, dirigida por José Antonio Caiñas Sierra y era de la publicitaria Siboney>

<En televisión ¿Con cuáles directores trabaja?>

<Con casi todos. Pero destacaría en primerísimo lugar a Roberto Garriga, Antonio Vázquez Gallo, Rafael Duany, Sergio Doré, Jorge J. Vaillant, y Sirio Soto. A pesar del trabajo, pasé dos escuelas con Ramonín Valenzuela, María Álvarez Ríos y con Roberto Garriga. Pienso que me aportaron muchísimo>

Le pregunto respecto a la radio, pero ahora quisiera que me diga con relación a la televisión  ¿Cuándo usted aprecia que llega a  su mayoría de edad?

<En 1964 se hizo el primer Teatro ICR, con El dulce pájaro de la juventud, obra de Tennessee Williams, que dirigió Roberto Garriga y trabajaron en los roles protagónicos Raquel Revuelta y Enrique Almirante. Imagínate frente a Raquel y a dos Enrique, porque también trabajó en un rol importantísimo Enrique Santisteban. Garriga quedó muy contento, me dijo que lo que había hecho era sencillamente brillante>

Si Garriga lo dice, los demás lo tienen en cuenta. ¿O me equivoco?

<A partir de ese momento asumí roles importantes en Grandes novelas, Horizontes, Teatro ICR  y El cuento universal. Entre estas actuaciones recuerdo Antonia, Retrato de Mujer…>

Había comenzado la época de oro de la Televisión. ¿Cuántos géneros dramáticos y con artistas cubanos?

¿Y la telenovela del que es protagónica en 1992, y por la que más la recuerda hoy el pueblo?

<El naranjo del patio me dejó un sabor muy dulce. Tuvo un buen guión de Gerardo Fernández y una dirección con el sello de Xiomara Blanco. Pero sobre todo tuve la oportunidad de formar pareja con un actor con letras mayúsculas, Miguel Navarro, que hizo una caracterización magnífica de su Lito. Y cosas de la vida, como recordé aquellos momentos cuando los dos prácticamente empezábamos en televisión y coincidimos en la novela Mamá, en 1958>

Ofelita, usted también acumula experiencia en el teatro.

<Formé parte del grupo Milanés en el Teatro Nacional, lo que hice sin abandonar la radio y la televisión. Allí estuve dos años. Lo más importante fueron las clases que recibíamos de actuación, filosofía, expresión corporal. Entre las obras recuerdo dos El preso 213 y La calma chicha. En este grupo compartí con Alden Knight, Héctor Quintero, Reinaldo Miravalles, Verónica Lynn y José Antonio Rivero>

¿Trabaja en otros grupos de teatro?

<Sí. En La Cocina que dirigía Pedro Álvarez, donde estaban Verónica Lynn, Luis Alberto Ramírez, entre otros. Este grupo duró muy poco. También trabajé en la Sala Idal, con Idalberto Delgado, en la Sala Tespis con David Camps, en el teatro Auditórium con Modesto Centeno, con el que hice una gira nacional a principios de la década de los años sesenta>

También inscribe su nombre en el quehacer del cine cubano. ¿Cómo lo aprecia?

<Como la gran suerte que me llamaran para hacer El Jíbaro y Las Profecías de Amanda>

Usted tiene una labor variada, además de actriz, en la radio y la televisión.

<Bueno  hice un curso de dirección de radio con Odilia Romero y Oscar Luis López, me gradué y posteriormente me evaluaron y obtuve el primer nivel como directora y locutora. También entre las cosas que he hecho se inscribe mi trabajo como profesora en la Escuela de Formación de Actores del ICR, conjuntamente con Alejandro Lugo, Alfredo Perojo y otros valiosos compañeros y compañeras y como miembro de la comisión de evaluación de actores>

Pero Ofelita, también cumple con la más hermosa obra de la vida. Me habla con admiración de sus hijos Alejandro y César. Sin embargo, su modestia apenas le permite con laconismo hablar sobre su vida inmersa desde la adolescencia en el teatro, la radio y la televisión… pero lo más importante es que el pueblo, el gran jurado, ese que no se equivoca, la reconoce entre una de las actrices imprescindibles que nos hace reír, llorar, pensar, a través de la radio y la televisión.

¿Cómo lo aprecia Ofelita Núñez?

<Me siento feliz de haber logrado un pequeñísimo nombre dentro de nuestros medios masivos y guardar en lo más profundo de mi corazón tres momentos importantes de mi vida artística: El diario de Ana Frank, El dulce pájaro de la juventud y la Cajita de música>

Usted acumula la Distinción por la Cultura Nacional, el Premio Nacional de Radio, Artista de Mérito de la Radio y TV, entre otros valiosos reconocimientos. Claro siempre faltan otros, teniendo en cuenta su entrega a estos medios.

Usted con su actuación depurada co-protagoniza, con 84 años, el personaje central de Sonya en la telenovela cubana Más allá del límite de 2019, al lado de Manuel Porto, entre otros destacados artistas.

Usted, la jovencita que llega lozana transita más de 70 años ante el micrófono y la pantalla, y ante la ausencia de otros, recibe hoy con un hasta siempre que sale del corazón: EL GRAN PREMIO DEL PUEBLO.

Autor

  • Josefa Bracero Torres. [Camagüey. 1942].

    Josefa Bracero Torres [Camagüey. 1942]. Multipremiada investigadora, locutora, periodista, realizadora e historiadora de la Radio Cubana. Licenciada en Periodismo. Primer expediente 1974-1979. Locutora de primer nivel. Jefe de Información y Directora provincial de Radio y TV y de Radio Cadena Agramonte, [1969 y 1985]. Vicepresidenta del ICRT [1985 y 2004]. Entre los reconocimientos que posee se encuentran: Cuadro destacado del Estado, Orden Ana Betancourt, Distinción por la Cultura Nacional, Premios Nacionales de Radio y Actuar por la obra de la vida, Artista de Merito de la Radio y la TV, Hija Ilustre de la provincia de Camagüey. Premiada en Festivales Nacionales de Radio, 26 de Julio y Caracol, y por la Caribeann Broacasdting Awards. Tiene 12 libros publicados, sobre la historia de la Radio y la Televisión, así como el libro TULA, escrito en honor a la ilustre principeña en su el año de su bicentenario.

    Ver todas las entradas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *