José Miguel Vázquez: De los buenos profesionales del habla
Tantos años de quehacer radiofónico entre muchas satisfacciones nos da la oportunidad de conocer a tantas personas valiosas que han consagrado con amor su vida a este medio tan maravilloso, que desde la edad más temprana nos atrapó, cuando lo veíamos con gran curiosidad, ocupar un lugar destacado en la sala de nuestras viviendas, para inmediatamente formar parte inseparable también de nuestras vidas.
Personas maravillosas, que no obstante por su modestia y sencillez en extremo, se hace difícil que nos hablen de sí mismas. A este grupo pertenece un compañero, José Miguel Vázquez Rodríguez, locutor de los buenos profesionales del habla, que conocí en 1979, cuando ambos, él matancero y yo, camagüeyana fuimos invitados a participar entre el selecto grupo de locutores, que encabezados por los animadores irrepetibles Germán Pinelli, Consuelo Vidal y José Antonio Cepero Brito, tendrían a su cargo la animación del Segundo Concurso Nacional de Música Cubana Adolfo Guzmán, en el magno Teatro Carlos Marx.


Revisando mis grabaciones, volví a escuchar con emoción y gran interés, una entrevista que realicé hace exactamente 10 años. Se trataba de alguien muy especial, al que le tenía cariño y mucha admiración. Una prolífera existencia que cobra aliento una década después de los albores del siglo veinte, para transitar con paso seguro desde los humildes arrabales del Marianao noctámbulo, pasando por el Alhambra, hasta los Pasos Perdidos del Capitolio Nacional.
Navarro como cariñosamente llamábamos a este excelente locutor oriental, fue de esos profesionales, que por su voz de excelsos matices y su gran calidad, dejan una marca en su andar ante el micrófono de no pocas emisoras del país.