La enfermedad del capitalismo

No es imprescindible ser erudito, politólogo, analista internacional, o cualquier otra persona de elevados conocimientos reconocidos internacionalmente para llegar a la conclusión de que el capitalismo constituye una verdadera pandemia que tiene al mundo en permanente peligro de extinción.

Basta con estar bien informados y, por supuesto, contar con una mirada crítica desprovista de sentimientos pre fabricados a la usanza del enemigo común de los pueblos. En otras palabras, ser honesto. En fin…le muestro algunos datos que dan fe de lo que he dicho, a los que puede tener acceso cualquier persona:

El mundo cuenta, para vergüenza de la humanidad, con los 10 multimillonarios más populares entre los que se encuentran Elon Musk con 219 mil millones de dólares, y un tal Mukesh Ambrani con 90,7 mil millones, como los que más y menos millones tienen respectivamente, el primero de EE.UU. y el segundo de la India. Si tenemos en cuenta el total de 10 de estas personas, comprobamos que 8 son estadounidenses, 1 de Francia y 1 de la India. Otro dato escalofriante es que los 2 mil 668 multimillonarios del mundo cuentan, en su conjunto, con 12, 7 billones y de ellos 1050 son aún más ricos que hace un año. Es decir, la tendencia es crecer a costa de los que no disfrutan de esta danza macabra de millones de dólares.

Ahora, en contraposición alarmante, y como consecuencia de las crueles diferencias, más de 700 millones, o el 10% de la población mundial, vive en extrema pobreza; entiéndase como tal a penurias, miseria, indigencia, pobreza aguda, insatisfacción de necesidades vitales como alimento, agua potable, techo, sanidad, educación etc.¿Causas? Están claras: colonialismo, esclavitud, guerras, invasiones, y todo tipo de acciones del gran mundo capitalista encaminadas a favorecer, por encima de todo, a los grandes emprendedores y muy poderosas corporaciones internacionales que “le hacen el favor” a los humildes de brindarles trabajo que, además, deben agradecer y hasta sentir admiración por los mismos que los explotan. Es como quien le danza a su alrededor provocando un deseo irrefrenable, usted da rienda suelta a sus instintos y cae, inexorablemente, en las garras enfermizas que lo destruye. Es, sencillamente ¡una droga mortal!

¡Cuánta razón la del famoso poeta y dramaturgo Oscar Wilde: Así como los peores dueños de esclavos fueron los que trataron con bondad a sus esclavos, evitando así que los que sufrían el sistema tomaran conciencia del horror del mismo y los que observaran lo comprendiesen (…) la caridad degrada y desmoraliza. (…) Es inmoral usar la propiedad privada a fin de aliviar los terribles males que resultan de la misma institución de la propiedad privada. Es a la vez inmoral e injusto”.

Entonces…valen algunas preguntas: la gran culpa de tanto horror ¿será de los que sufren extrema pobreza; de los analfabetos; de los sin techo; de los que mal viven sin atención médica; de los que ven morir a un hijo de hambre?

La respuesta es obvia, pero imprescindible:  continuar denunciando hasta derrumbar tanta injusticia.

“El egoísmo es la mancha del mundo, y el desinterés su sol. José Martí

Autor

  • Silvio José Blanco Hernández

    Silvio José Blanco Hernández. Colaborador del Portal de la Radio Cubana. Destacado y multipremiado periodista, escritor, asesor y analista de información. Es autor de libros como "La radio, técnica, arte y magia", y "Los programas informativos de la radio... Y algo más", entre otras obras y materiales investigativos con importantes aportes metodológicos al medio radial.

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