El simple enunciado del título lo dice todo,-o casi todo- y está muy claro: cuando usted oye tal exclamación de inmediato tiene la certidumbre de algo anormal que causará desde una simple molestia, hasta la inminencia de determinada crueldad que se ha mantenido en la oscuridad. Nosotros, en Cuba, muy bien lo sabemos, particularmente respecto a las medidas que Estados Unidos, históricamente, ha adoptado contra Cuba.
Naturalmente, en nuestro caso, no resultaba muy evidente que nos tomara por sorpresa ninguna dentellada de la bestia, como la Helms Burton, la Torricelli, los sabotajes y muchos etcéteras.
Pero fíjese. En el caso de mi Isla y su abnegado pueblo, realmente no funciona si escuchamos ¡Cuidado! ¡Hay Gato encerrado!, y es porque ya nos hemos acostumbrado a vivir bajo amenaza constante del imperio y no nos asombra cuando aprietan la tuerca para ahogarnos.
Claro, siempre sentimos agradecimiento si alguien o algunos nos alertan de cualquier zarpazo inminente. Pero quiero apuntar otro razonamiento, vea usted: precisamente el hecho de vernos acosados durante más de 60 años, ha enseñado a sus dirigentes y amplios sectores del pueblo, a descubrir planes enemigos con relativa celeridad.
Ahora bien, con razón usted se preguntará ¿y por qué esos razonamientos? Pues la causa fundamental es la siguiente: ahora resulta que este buen señor Trump que se ufana de ser algo así como un enviado extra terrenal para regir el destino de la humanidad, se nos presenta, con ropaje de salvador, inventando una llamada “JUNTA DE PAZ, dirigida por él mismo hasta su muerte. ¿Y sabe cuál es su objetivo? Por favor, haga un esfuerzo e intente asimilar la respuesta: PROMOVER EL MANTENIMIENTO DE LA PAZ EN TODO EL MUNDO. Y tales palabras son las que justifican el título de ¡Cuidado. Hay gato encerrado! Es que estos bárbaros modernos no tienen límite para ejercer el cinismo. Lo presentan, tal si fuese una fruta muy apreciada.
Pero respetado lector (a) es que hay un límite. Cómo es posible que cualquier persona, medianamente informada, pueda dar crédito al imperio, si se conoce tanta barbarie que viene ejecutando desde allá por el 1776; si es conocido por todos que Estados Unidos es el país de las guerras ; si fue, y es, el protector y apoyo principal de Israel, causando un genocidio contra el pueblo palestino; cuando fue el culpable directo por la muerte instantánea de más de 160 mil seres humanos a causa del lanzamiento de las bombas en Hiroshima y Nagasaki; quisieron arrasar al pueblo humilde de Viet Nam, mediante el uso del llamado agente naranja; bombardearon el barrio El Chorrillo en Panamá, matando a miles; mantienen un criminal bloqueo a Cuba hace más de 60 años y ahora mismo, en este minuto, quieren sumir a su pueblo en otro genocidio.
Pero hay más, lamentablemente, porque tanta maldad no solo afecta al mundo de manera brutal, es que también ataca a su propio pueblo. Veamos unos pocos ejemplos: recordar que en plena calle el Ku Kux Klan quemaba vivo a un negro amarrado a un poste y con la mirada cómplice de la policía ante el atroz crimen; una clase juvenil, sobre todo, que se consume con las drogas; unas elecciones en las que resulta imprescindible ser millonario para ser presidente de la nación, y que decide para su elección los votos electorales y no los populares.
Y añado: un gobierno que siempre ejerce su voto negativo en las Naciones Unidas cuando se trata de una resolución que pretende algún beneficio para la humanidad; un gobierno que considera inferiores a sus inmigrantes, los mismos que son sometidos a condiciones laborales onerosas a pesar de contribuir positivamente a la economía; la nación que tiene al mundo rodeado de bases militares para lograr la supremacía, y que considera enemigos a los que se defienden. Claro, se me queda en el tintero mucho más, pero no quiero agobiarlo.
Para concluir volvamos a la cacareada y pomposa JUNTA DE LA PAZ. Le ofrezco los siguientes datos sueltos que nos motivan para afirmar que en esta Junta de la “Paz” hay gato encerrado. Se auto describe como una “organización internacional establecida por Donald Trump y dirigida por el gobierno de EE.UU., y cuyo propósito declarado es promover el mantenimiento de la paz en todo el mundo”, y por supuesto, el máximo jefe vitalicio de la Junta es Trump.

Y algo muy tenebroso y de una crueldad inaudita: la propia bestia afirma que a partir de la Junta invertirá 10 mil millones de dólares para la rehabilitación y seguridad de la Franja de Gaza. Es decir, quiere reverdecer su plan macabro de hace algún tiempo, consistente en edificar una gran instalación de festividad y disfrute, precisamente sobre los miles de muertos por el genocidio del binomio Netanhau-Trump en la Franja de Gaza. Y obviamente, según lo ha insinuado quiere barrer de un plumazo a las Naciones Unidas y sus organizaciones, erigiéndose como el emperador, Superman, Rambo, o cualquier otro personaje de Hollywood.
“Hombres hay para el pesebre, que viven de estrujar y de engullir; hombres de corral, a la verdad que en el cieno están bien, que es blando y engorda”- José Martí.


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