Julio Alberto Batista Delgado: ¡Hasta siempre, maestro!

“La muerte no es verdad, cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.”

He querido tener presente  este principio expuesto por José Martí para hacer referencia a la vida y obra de un gran martiano quién falleció el pasado 3 de marzo de este 2023.

Se trata de Julio Alberto Batista Delgado quién se destacó, con el transitar de los años, como narrador, actor, periodista, guionista y director de programas radiales.  Se definió como un eterno enamorado de la radio.

De Julio Batista yo siempre, más allá de su desaparición física, siempre hablaré o escribiré en  presente. Estoy seguro que muchos otros colegas y personas que lo conocieron, incluidos sencillos oyentes que disfrutaron de su fructífera labor en la radio cubana, compartirán conmigo esa sensación de considerar que está ausente temporalmente y es que Julio nos legó una obra de gran magnitud que sirve y servirá  con el decursar del tiempo como fuente de enseñanza para los radialistas.

Aunque él escribió sobre diversos temas históricos, culturales, políticos, de la actualidad nacional e internacional, su nombre también está directamente asociado con Martí.

Recordemos que ya hace varios decenios su voz sirvió de presentación sonora al programa de televisión En silencio ha tenido que ser, cuando hacia referencia a una parte de lo expuesto por José Martí en la carta inconclusa que comenzó a escribirle a su gran amigo mexicano Manuel Mercado en la que señalaba por qué luchaba y precisaba la frase citada que sirvió de título al programa.

Pero Julio a su vez también desde 1990 concibió, escribió, puso su voz para identificar a Martí y dirigió un programa de cinco minutos de duración, de lunes a sábado, que comenzó a trasmitirse  por Radio Progreso.

El programa se titula “Este es nuestro José Martí”. Él participó de modo directo en ese programa durante varios lustros hasta que limitaciones relacionadas con la salud le impidieron continuar divulgando en su voz los textos de Martí, aunque continuó haciendo el guión.

Julio nació en el Central Chaparra, en Las Tunas, el 5 de febrero de 1936. En los años 50 del pasado siglo se inició en el fascinante mundo de la radio. Junto con su familia se mudó para La Habana y, como siempre se sintió atraído por la actuación, matriculó en la Escuela Municipal de Arte Dramático.

En 1954 comenzó a relacionarse  con la radio, en el Circuito Nacional Cubano y, con el transitar del tiempo, brindó un notable aporte al desarrollo de ese medio de difusión masiva en Cuba.

Sus inicios fueron como actor y locutor en espacios dramatizados, pero, poco tiempo después, encontró en el periodismo su verdadera vocación.

Como profesional de la palabra se destacó, principalmente, por la realización de crónicas y reportajes, y se especializó en géneros de opinión. A él se le considera como el padre de lo que en la actualidad se conoce como el radio-documental.

En más de seis décadas de labor, trabajó en varias emisoras nacionales, pero, de manera particular, su vida y su obra se vinculan con Radio Progreso, la Onda de la Alegría, donde creó y dirigió varios programas que lo llevaron a alcanzar gran popularidad.

En Progreso, Julio Batista dio vida a los espacios “Punto de vista”, “Pensar en nosotros” y “La Cuba nuestra de cada día”.

También, como señalé,  fue el creador del programa “Éste es nuestro José Martí” que ha propiciado la difusión de aspectos de la vida y la obra del Apóstol de la independencia de Cuba, igualmente considerado como nuestro Héroe Nacional, así como escribía Un día en la historia.

Julio además dio su aporte a emisoras internacionales tales como Radio Pekín, en China, Radio Nacional de Angola y Radio Sandino, en Nicaragua.  Igualmente trabajó para el cine y la televisión.

Él fue uno de los fundadores, y primer locutor, del Noticiero ICAIC Latinoamericano, singular espacio informativo creado por el cineasta Santiago Álvarez para mostrar al mundo la verdad de Cuba y de América Latina y enfrentar así las campañas que medios informativos internacionales difundían para desvirtuar la obra de la Revolución cubana.

Numerosos premios y reconocimientos le fueron conferidos, entre ellos la Distinción por la Cultura Nacional, la Réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez, los Premios Nacionales de la Radio y de Periodismo “José Martí” , y fue uno de los tres periodistas que le confirieron el título de Héroe del Trabajo de la República de Cuba.

A Julio Batista yo lo empecé a admirar, mucho antes de conocerlo físicamente e incluso de ser compañeros de trabajo en Radio Progreso. Yo escuchaba un programa que él hacia titulado Cuba en el mundo en el que se detallaba que el acontecimiento trascendental  ó mínimo que ocurre en el mundo nos atañe e interesa, porque Cuba forma parte del mundo y también me impresionaban los programas especiales de carácter histórico que hacía, que eran muy singulares, puesto que se distinguían por un original montaje en el que se interrelacionaban las voces de los conductores con testimonios, la música apropiada y otros elementos sonoros.

Fue en 1966 cuando hablé con él por primera vez, cuando empecé a colaborar con Radio Progreso y casi 20 años después nuestra relación y amistad creció cuando se me encomendó la dirección de la esfera informativa de dicha emisora y Julio formaba parte de esa área de trabajo puesto que ya se desenvolvía más como periodista y director de programas informativos.

No obstante ser ya en ese instante un consagrado periodista, con premios y otros reconocimientos, con gran sencillez intercambiaba ideas conmigo, aunque yo siempre le decía:  “Usted, sin saberlo, ha sido mi maestro desde la época de su programa Cuba en el mundo.”

Así pues, por su historia, por todo lo que aportó al desarrollo de la radio y del periodismo, por su gran amor por Cuba, la Revolución, por sentirse muy orgulloso de su pueblo, por haberme brindado su amistad, su apoyo, para mí, Julio, siempre estará presente.

Me permito, y me compensa afirmar ante tu partida física: Julio Batista fue y será padre de muchos de los que han trabajado, o trabajen, en el futuro por el desarrollo de la radio y el periodismo en general en Cuba.

Recurro de nuevo a José Martí, nuestro Héroe Nacional, para concluir lo expresado sobre este gran martiano, Julio Batista Delgado: “…hombre es el maestro que da de su ser propio a los demás, el maestro es meritorio y generoso padre de muchos.”

Julio, a mi juicio, también cumplió este planteamiento de Martí.

¡Hasta siempre, maestro!

Autor

  • Víctor Pérez-Galdós Ortiz

    Licenciado en Periodismo, escritor, investigador de la Historia. Colaborador del Portal de la Radio Cubana. Ha laborado en la radio durante algo más de 50 años en la creación de programas históricos y culturales. Desempeñó funciones de Dirección. En la radio y la televisión ha sido asesor y escritor de guiones. También ha colaborado para diversas plataformas digitales. Ha publicado 15 libros. Es miembro fundador del Icrt, y se le han otorgado varios reconocimientos como Maestro de Radialista, Honrar, honra, Premio Patria y la Utilidad de la Virtud por la Sociedad Cultural José Martí. Ha impartido conferencias magistrales y pertenece al grupo asesor de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

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