Un acuerdo del siglo para favorecer a los sionistas
Notable impacto tuvo en Cuba la decisión del Presidente palestino, Mahmud Abaás, de cortar todo tipo de relaciones con Estados Unidos e Israel, después de la reciente presentación por Donald Trump del llamado “Acuerdo del Siglo”, que entre otras cosas establece que Jerusalén sea la capital de Israel.


Hace 58 años que salimos de ese paquete. Fuimos expulsados, sí, pero con la frente en alto. En aquel momento no era nuestra intención, en definitiva aquello pudiera haber sido otro foro para alzar la voz como latinoamericanos, pero ¡qué va!
Cuando se analiza el curso de los acontecimientos en el mundo se hace evidente el objetivo mayor del imperio y sus acólitos. Todos los días inventan nuevos métodos y maneras para agredir a aquello que, directa o indirectamente, represente paz, igualdad, fraternidad y lucha por un mundo más justo.
Sí, fue posible que un niño cubano se lanzara a proteger, y lo logra, a nuestro amado Héroe Nacional José Martí, en ocasión de la furia del huracán Irma que intentaba destruir un busto que perpetúa su obra y pensamiento.
Hoy, a la luz de los actuales acontecimientos en nuestra América, se hace más evidente el enorme abismo que existe entre el Brasil de antes y el de hoy, particularmente en indicadores que miden el desarrollo económico-social; a su vez se comprende de manera diáfana y sencilla, lo que significó para su pueblo el gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) presidido por un obrero honrado empeñado en servir al pueblo humilde, el admirado Lula da Silva.