El poder de la palabra
Los que sentimos la necesidad de escribir disfrutamos de la palabra. En el caso de los periodistas preguntamos mediante ella, la redactamos y la publicamos. Luego los lectores, oyentes o televidentes la leen u oyen, y en el caso de la televisión tiene su apoyo en la imagen, de ahí que digan los semióticos que una fotografía vale más que mil palabras.


Con una imagen tergiversada familias hispanas afrontan calamidades que, algunas veces, resultan difíciles de creer. Bajo la firma de Isabel Olmos, el Nuevo Herald narró este lunes una tenebrosa historia sobre experiencias concretas de esa minoría.
«Mastodon es una red social gratuita y abierta. Una alternativa descentralizada a las plataformas comerciales (…). Elige el servidor que desees y podrás interactuar con todo el mundo. Cualquiera puede tener su propio Mastodon y participar en la red social por igual», se lee en el sitio web de lo que parece ser un nuevo competidor de Twitter.
Dios los cría y el diablo los junta, ningún dicho tan certero cuando de ciertos congresistas norteamericanos se habla, que en vez de preocuparse por los problemas de su país, han hecho de sus ataques contra los gobiernos progresistas de América Latina como los de Venezuela y Nicaragua su razón de ser.
Aconteció hace 56 años. El 10 de abril de 1961 se crearon en Cuba los primeros círculos infantiles. La fortaleza del proyecto revolucionario liderado por nuestro eterno Comandante en Jefe Fidel Castro contó en aquella noble campaña con la idea inspiradora de la compañera Vilma Espín Guillois. Correspondió a ella la misión de fundar tan original institución, evidencia de la armónica conjunción de presente y futuro.