La juventud que engrandece a Cuba
Las páginas de las luchas por la soberanía cubana están llenas de arrojo, de valentía, de verdor, de frescura, y fueron protagonizadas, en su mayoría, por bisoños, mozalbetes, principiantes, en fin, por la juventud. Y ganaron.


Hasta el final de su vida Alfredo Guevara siguió siendo un revolucionario y un radical que no creía en nada prestablecido. Este gran maestro cumpliría hoy 91 años, nació en La Habana, el 31 de diciembre de 1925.
Quien medite profundamente en el fenómeno de la Revolución Cubana comprenderá el por qué hoy se mantiene más viva y sólida que nunca, porque así lo ha decidido un pueblo entero dispuesto a defenderla contra todos los vientos del norte, contra obstáculos de cualquier índole, contra piedras y malezas empeñadas en torcer el camino de decoro que nos enseñó y nos enseña aún nuestro eterno Comandante en Jefe Fidel Castro.
“Y de pronto vino un militar, un día de 1960 que yo estaba de vacaciones y me pregunta si podía hacer ese trabajo. Enseguida dije, sí claro, es para el Jefe. Y me trajeron los grados de Comandante, todavía sin las ramitas de laurel y olivo. Acepté y tuve el honor, el privilegio de que me buscaran por la referencia que tenían acerca de cómo yo trabajaba. Y yo con el amor de mi vida puse todo mi corazón para darle lo mejor al Jefe”.
Con la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, tuvo lugar el 27 de diciembre último el Octavo Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular.