Nunca podrán bloquear la esperanza y voluntad de Cuba
A diario, los cubanos cuestionamos determinados funcionamientos o, simplemente, el por qué de alguna u otra medida. Mientras, por otro lado, se mueve el pensamiento para que las inventivas aumenten y así lograr escapar del problema que constituye el bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por los Estados Unidos contra la Isla desde hace más de medio siglo.


El correcto uso de las redes sociales es un tema de suma importancia para los padres de familia. Muchas de estas plataformas cuentan con una restricción de edad, pero cada vez son más los niños que crean una cuenta en alguna de estas páginas.
Vivimos tiempos de peligro, cuando en muchos casos, la historia se pretende olvidar con el mismo «borrón y cuenta nueva» usado por oportunistas y revisionistas al desintegrarse la Unión Soviética y colapsar el llamado socialismo europeo.
Las redes sociales han perdido su encanto y no es una exageración. Su consumo ha caído por primera vez tras diez años de un crecimiento enorme. En un mercado que se alimenta, en gran parte, del tiempo que le dedicamos, esa disminución marca un punto de inflexión en una forma hasta ahora hipnótica de consumo.
En Sabana 3, lugar recóndito de Palma Soriano, en el oriente cubano, donde los trenes pasaban con sus lomos repletos de caña -única señal de civilización entre caminos y potreros polvorientos-, estuvo mi primera escuela.