Un orate muy peligroso
Debo confesar que, al intentar calificar al señor emperador y presidente de Estados Unidos –para desgracia de esta humanidad- paso mucho tiempo en busca del calificativo que mejor responda a sus características ¿humanas?. Y claro, creo que este tipo es el ideal para un estudio profundo por muy renombrados psicólogos, psiquiatras, sociólogos, politólogos, y hasta brujos si se entiende necesario.

