La Señora Sentimiento

Para identificarla, solo basta escucharla; para mencionarla, su nombre es suficiente. Simplemente “Elena” resume la historia y el legado de quien sigue siendo un referente del bolero y el filin cubano. Elena Burke fue el nombre artístico de Romana Elena Burgues González, la “Señora Sentimiento”, que dejó de existir el 9 de junio de 2002.  Su voz de contralto y una presencia en la radio, la televisión y los escenarios definieron una época de la canción cubana.

Su voz era distinta. Contralto de amplio registro y musicalidad depurada con lo que pudo encarnar el sentimiento íntimo del bolero y el filin. Su apelativo, “Señora Sentimiento”, devino como la más exacta constatación pública de una manera de cantar. Elena vivía la canción desde dentro, con colores y matices que la hicieron imprescindible.

Cuenta entre las primeras voces femeninas en consolidar el movimiento del filin en Cuba, junto a figuras como Omara Portuondo y Moraima Secada con un repertorio que incluyó autores esenciales del género, y boleristas latinoamericanos. Su interpretación de temas emblemáticos, contribuyó a que el filin trascendiera su tiempo y se incorporara al acervo popular.

La radio fue su casa por naturaleza. Desde sus comienzos en emisoras como la Mil Diez y CMQ, Elena consolidó una relación íntima con el público en programas que la convirtieron en acompañante de millones de oyentes.  Su espacio “A solas contigo” en Radio Progreso es recordado como un remanso de intimidad donde su voz calmaba la noche habanera.

Su paso por teatros y cabarets, y la participación en cuartetos y agrupaciones entre ellos el Cuarteto D’Aida y Las Mulatas de Fuego, la situaron en los espacios más exigentes.

Elena representó un enlace entre tradición y modernidad; llevó el bolero clásico hacia una interpretación íntima y jazzística al tiempo que mantuvo su raíz popular. Aquella versatilidad resplandeció junto a figuras tan diversas como Frank Domínguez, Bola de Nieve y Orquesta Aragón. Su discografía y la participación en recitales y festivales internacionales, la consagraron embajadora de la canción cubana.

A veinticuatro años de su partida, la huella de la Señora Sentimiento permanece en discos, emisiones radiales y como referente en la enseñanza de la interpretación.

Su control del fraseo y la entrega emocional son asignaturas para nuevas generaciones de intérpretes que desean entender cómo una voz pudo transformar una canción en experiencia.

La Radio Cubana, que la acompañó desde sus comienzos, es también el medio donde su presencia se siente más viva.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *