¿Oficio? ¡Salvar vidas!
Salvar vidas es el “oficio” más hermoso desde que surgió la especie humana. Es por eso que, cuando uno conoce a personas que le ponen, además del talento y la experiencia, el corazón para sacar del “hueco” a alguien y devolverle la felicidad de seguir compartiendo un espacio pequeñísimo en el mundo terrenal, es que aquilatamos la incómoda posición de estar acostado al filo de una navaja.


Hace unos años participé de la Primera Brigada Internacional de Solidaridad con Cuba 1º de Mayo, que paradójicamente también fue la última que vio a Fidel como jefe de Estado.