ANIVERSARIO 95. Creación del primer Partido Comunista de Cuba (+Audio)

El 6 de agosto de ese año, un día antes que concluyera en la ciudad de Camagüey el Tercer Congreso Obrero Nacional, el Comité Ejecutivo de las Agrupaciones Comunistas de La Habana decidió realizar una convocatoria para para la celebración del congreso que debía dejar constituido el Partido Comunista de Cuba.

Se fijó la realización de dicho evento entre los días 16 y 20 de ese mes, pero en la práctica después sólo tuvo lugar durante dos días teniendo en cuenta la hostilidad del gobierno de Gerardo Machado.

Los que participaron en ese encuentro se reunieron en una casa situada en la avenida Calzada número 81, en el Vedado, donde en la actualidad se localiza la sala teatro Hubert de Blanck.

Carlos Baliño, quién ya en 1892 había participado junto a José Martí en la  fundación  del Partido Revolucionario Cubano, como el delegado de mayor edad fuequien procedió a recibir las credenciales de los que participarían en ese 16 de agosto en el primer congreso nacional de las Agrupaciones Comunistas de la Isla de Cuba.

Entre los participantes en esa reunión estuvieron el maestro de origen canario José Miguel Pérez, quién resultó electo Secretario General del Partido y el líder estudiantil Julio Antonio Mella.



En 1975 en Cuba se efectuó una velada para conmemorar el aniversario 50 de la fundación del primer Partido Comunista existente en el país.

El Comandante en Jefe Fidel Castro, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, detalló en el discurso pronunciado en el teatro Lázaro Peña, el 22 de agosto de 1975:

Hoy conmemoramos otra fecha de magna significación histórica: el 50 aniversario de la fundación del primer Partido Comunista de Cuba…

Otras veces hemos dicho que nuestra Revolución constituye parte de un mismo proceso desde 1868 hasta el presente. A lo largo de esta histórica lucha se debatieron dos cuestiones fundamentales: la lucha por la independencia y la lucha por la revolución social.”

Tras recordar cómo desde finales del siglo XIX en Cuba las aspiraciones a la independencia chocaron contra los poderosos intereses coloniales y contra la ideología de las clases reaccionarias, señaló que incluso hubo que luchar igualmente contra las ideas anexionistas de aquellos que, por sus intereses esclavistas, querían convertir a Cuba en un estado más de los Estados Unidos.

Precisó que Martí hubo de luchar muy duramente, defendiendo las ideas de la independencia frente al poder colonial español y frente a los autonomistas, que consideraban a nuestro país incapaz de adquirir la independencia o rechazaban la idea de la independencia.

Seguidamente Fidel expuso: 

Del mismo modo, las hermosas ideas y aspiraciones de la revolución social, que vinieron más tarde, habrían de chocar contra intereses sumamente poderosos, habrían de chocar contra el naciente imperialismo norteamericano y los intereses de la sociedad capitalista.”

Ambos hechos se enlazaron a lo largo de la historia y los luchadores por la revolución social estaban indisolublemente unidos a los luchadores por la independencia de la patria. Así lo consignó el líder histórico: 

“No se alcanzó a finales de siglo la independencia real de Cuba, y al fin se unieron las dos aspiraciones: las aspiraciones a la plena independencia nacional y a la revolución social. Cada una de estas aspiraciones tuvo un momento culminante. Si la aspiración a la independencia tuvo sus momentos culminantes en 1868 y en 1895, de igual relieve histórico es el 16 de agosto de 1925, cuando tras la aspiración de la revolución social surge el primer Partido Comunista de Cuba.”

Éramos una república mediatizada, una posesión neocolonial de Estados Unidos; existía una ignominiosa Enmienda Platt, es decir, el derecho constitucional a la intervención por parte de Estados Unidos en Cuba. Hacía tres meses había sido elegido presidente de la República Gerardo Machado, con lo que se inició una de las épocas más sombrías de nuestra historia.

El movimiento sindical, aun cuando tenía ya una tradición de huelgas y de lucha desde los primeros años de la seudorrepública, y expresaba el despertar de la conciencia combativa de nuestros obreros, no tenía todavía una orientación política.

“Los monopolios norteamericanos eran dueños del 70% de los centrales azucareros, las riquezas, la prensa, la universidad, las escuelas, el ejército, la policía, el parlamento, el poder judicial, los partidos políticos corrompidos; eran los dueños de la República.”

 Y resaltó de inmediato la trascendencia histórica de los que aún en medio de esa situación tan compleja fueron capaces de crear esa organización partidista.

Afirmó: “Quiénes sino hombres de una gran convicción, de una gran fe en el porvenir habrían sido capaces en aquellas condiciones tan difíciles de fundar el primer Partido Comunista de Cuba. Existieron esos hombres. No eran muchos; posiblemente en aquella fecha los comunistas no pasaban de 100 en todo el país, y los miembros que asistieron al Congreso como delegados activos eran solo 13, y entre los invitados 17.”

Fidel además hizo referencia a la presencia de Carlos Baliño entre los fundadores  del Partido Comunista de Cuba y lo calificó como el enlace directo entre el Partido Revolucionario Cubano de José Martí, y el primer Partido Comunista de Cuba. “Junto a Baliño estaba un joven brillante, lúcido, valiente, una de las más extraordinarias figuras de la historia de nuestro país: Julio Antonio Mella. Y ambos, en unión de dirigentes obreros y en medio de la clandestinidad, impulsan la idea de convocar el Congreso para la fundación de ese Partido en que participan de hecho cuatro agrupaciones comunistas: las de La Habana, Guanabacoa, San Antonio de los Baños y Manzanillo.”

“Es conmovedor leer las actas de aquel primer Congreso, donde se trazan las líneas fundamentales de la política a seguir, se aprueba el primer Estatuto y se traza un programa de lucha. Desde el primer instante adoptan esos principios, y además se disponen a trabajar arduamente entre los trabajadores, entre los campesinos, entre las mujeres, entre los jóvenes y entre los intelectuales, impulsando las organizaciones correspondientes que garantizasen la más estrecha vinculación de ese Partido con las masas.”

Con el transcurso de los años el Partido Comunista en Cuba tuvo que enfrentar situaciones complejas, incluso asesinatos y represión contra los integrantes de la organización. 

No es hasta años después del  triunfo de la Revolución Cubana cuando esa organización partidista, que fue adoptando distintas denominaciones, en unión del Movimiento 26 de Julio y del Directorio Revolucionario 13 de  marzo, se fundieron en una sola organización para en fecha posterior proceder a la creación y desarrollo del actual Partido Comunista de Cuba.

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