Cuba, un faro que defiende su soberanía

La actual administración norteamericana aplica con saña el contenido de aquel memorando secreto del Departamento de Estado, promulgado hace más de 60 años con el objetivo de restarle apoyo interno al gobierno cubano, debilitar la vida económica y provocar el desencanto mediante todos los medios posibles.

En el documento, enunciado por el Vicesecretario Asistente para los Asuntos Interamericanos, Lester D. Mallory, que propugnaba la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales, se exponía la necesidad del aumento de la “privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno”.

Basado en esa filosofía, el actual presidente estadounidense, Donald Trump, dio otra vuelta de tuerca al criminal bloqueo económico, comercial y financiero contra este país caribeño mediante la orden ejecutiva firmada el 29 de enero último.

A través de la declaración, el mandatario expuso que Cuba representa una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de Estados Unidos y estableció un mecanismo para imponer aranceles adicionales contra cualquier Estado que suministre combustible a la Isla.

En medio de tal contexto de amenazas, desde hace más de tres meses el territorio nacional no recibe petróleo, lo cual afecta el normal desenvolvimiento económico, con incidencia directa en la agricultura, la industria y los servicios, entre otros ámbitos.

Sin embargo, pese al recrudecimiento del cerco y al calor de las restricciones cotidianas, los cubanos seguimos adelante, empeñados en cómo salir de la actual crisis, sin brazos cruzados y con la mira puesta en el desarrollo de programas como el electroenergético y la construcción de parques solares fotovoltaicos, entre otras iniciativas, para de esa forma depender cada vez menos de combustibles fósiles.

Muchos coinciden en que, no obstante, la voluntad gubernamental de hacer frente al diabólico mecanismo, el bloqueo causa graves daños humanitarios entre la población. Por ejemplo, de acuerdo con cifras oficiales divulgadas recientemente, como resultado de la falta de energía y combustible unos 96 mil cubanos están esperando cirugía, entre ellos 11 mil niños.

Al expresar sus criterios sobre el engendro estadounidense, que incluye sanciones contra terceros países, residentes en el capitalino municipio de Diez de Octubre coincidieron en exclusiva para la Radio Cubana que con la unidad del pueblo, en torno al Ejecutivo, se podrán contrarrestar sus nocivos efectos.

Para mitigar los daños del bloqueo, los cubanos debemos trabajar cada día más, hacer un uso más racional de los recursos y aumentar la eficiencia económica, para de ese modo mejorar las condiciones de vida del pueblo, expresó el auditor de la Empresa Mecánica de Transformadores de Acero, Javier Brizuela Díaz.

También manifestó que “frente a la referida política hostil y genocida, que nos impide producir bienes de consumo a plena capacidad, junto a los gobiernos y pueblos de países como México, Brasil, Colombia, China y Rusia, entre muchos otros, en el mundo se alzan numerosas voces solidarias, que exigen a Washington el fin del bloqueo a Cuba”.

La muestra más fehaciente del rechazo contra la imposición estadounidense, cuyas autoridades vulneran los derechos humanos, es que durante hace más de 30 años en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas la mayor parte de la comunidad internacional condenó la nefasta política, arguyó.

Por su parte, el abogado Carlos Alberto González, consideró que el vigente arreciado bloqueo que vive Cuba se puede erosionar aún más con el empleo de todas las capacidades intelectuales y materiales creadas por la Revolución, que redunden, en sectores como el agropecuario, en un mejor aprovechamiento de las potencialidades productivas para producir más alimentos.

En igual sentido se pronunciaron los residentes jubilados Reinold Rodríguez y Julio Barroso Díaz, quienes refirieron su confianza en que, pese a las limitaciones materiales, el Gobierno revolucionario mantendrá el principio de no dejar desamparado a ningún ser humano, incluidas las personas vulnerables.

Ante los renovados aires imperiales que intentan ahogar a Cuba, desde los lares más insospechados llegan a este país caribeño el calor de pueblos y organizaciones amigas que junto a su aliento y sentimientos de hermandad, arremeten contra la genocida política y donan medicinas, alimentos y otros tipos de bienes.

Autor

  • Oscar Bravo Fong

    Colaborador de la Radio Cubana. Labora en la Agencia Prensa Latina y trabajó en el Periódico Trabajadores. Colaboró con otras publicaciones de Cuba y México. Cumplió misiones como corresponsal en Angola, Chile y Siria. También dio cobertura a las misiones médicas cubanas en cuatro países de África: Guinea Ecuatorial, Ghana, Mali y Gambia. Varios de sus trabajos periodísticos se publicaron en el libro "Heraldos de la Salud y la Vida".

    Ver todas las entradas Colaborador del Portal de la Radio Cubana

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *