Día Mundial de la Libertad de Prensa

Como una bofetada a la efeméride se inserta la manipulación o el silencio de los grandes centros de la información, a propósito de lo sucedido en la jornada inicial de este mes, o se da tremendo destaque, con manipulación de por medio, a la Ley Orgánica del Trabajo que beneficia a millones de venezolanos pero, por supuesto, afecta a oligarcas y pro-imperialistas en ese país, pues la medida se contrapone a los postulados del neoliberalismo.

Ni qué decir que a excepción de Telesur y algunos medios alternativos digitales, las golpizas a manifestantes en Estados Unidos apenas se reseñan por las agencias de ese país, erigido en adalid de la libertad de prensa, y mucho menos los sucesos en la España de Mariano Rajoy, quien, siguiendo los dictados del dólar, aprieta cada vez más a los que menos poseen, para beneficio de los más ricos.

Otro tanto sucede con la libertad de prensa para estigmatizar a la Argentina con condenas y amenazas de la Unión Europea, por recuperar la soberanía de sus recursos petrolíferos, pero no para informar de lo que representa para la economía porteña la medida, o para denunciar como un «ultraje» el hecho de que Bolivia nacionalizara la red eléctrica internacional, filial de un consorcio español. ¡Vaya casualidad en el tratamiento mediático!

Se sabe lo que cuesta a los solidarios con la causa de los cinco cubanos prisioneros en cárceles norteamericanas, por luchar contra el terrorismo, insertar un anuncio en una de las más leídas publicaciones de ese país, pues la «libertad de prensa a lo yanqui» no permitiría un artículo de fondo con la verdad del asunto, y mucho menos en la «república bananera de la Florida» donde las publicaciones gozan de entera libertad, violando todos los preceptos legales, para alentar un sentimiento en contra de los antiterroristas y tergiversar la realidad en cuestión.

Se haría infinita la lista de ejemplos con que se mancilla la libertad de prensa en los tiempos que corren, y llama al análisis en una fecha como la de hoy, el hecho de que el imperialismo y sus vasallos explotan a su conveniencia acontecimientos de corte social en América Latina y otras partes el mundo, para ocultar y justificar sus horrendos crímenes de genocidio y desviar la atención de sus planes intervencionistas, muy en especial los que tienden a apoderarse de los recursos naturales de diferentes pueblos.

Plena vigencia tienen las ideas contenidas en la reflexión del Comandante en Jefe Fidel Castro, en julio de 2008: «La historia real y el desafío de los periodistas cubanos» en la cual plantea que «la verdad en nuestros tiempos navega por mares tempestuosos, donde los medios de divulgación masiva están en manos de los que amenazan la supervivencia humana con sus inmensos recursos económicos, tecnológicos y militares.»

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