Propuesta de cine en Radio Progreso

Me refiero a «Radio Cine», audaz y exitoso, que llenó el espacio de los sábados estivales a las 5 de la tarde y a mi parecer compromete a su colectivo para retomar ese refrescante proyecto radiofónico en una temporada venidera.

Es un programa que se alzó con dos lauros en el recién finalizado Concurso Caracol, convocado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba: Premio para «La isla del Tesoro», dirigida por Alfredo Fuentes, cuyo protagónico recayó en el niño de 14 años, José Fernando Nieves, quien llevaba un tiempo en el programa infantil «La Ronda de los Audaces», espacio donde los niños y niñas toman parte como un taller o círculo de interés actuando con el elenco profesional; y Mención para «La jaula de las locas» y el director Alberto Luberta Martínez, que contó con Cruz Pérez, Blanca Rosa Blanco, Osvaldo Doimeadiós, y José Antonio Espinosa como artistas invitados, además del elenco habitual de Radio Progreso.

Más allá del reconocimiento que merece todo el colectivo de esta emisora insignia, «Radio Cine» tiene una historia que merece ser contada. Su propósito ha sido satisfacer la solicitud de un miembro de la Asociación Nacional del Ciego (ANCI) quien -a nombre de varios afiliados- apeló a la radio como posibilidad para disfrutar de películas no habladas en nuestro idioma, aunque encaja perfectamente en el gusto de todo público.

A partir de ahí se unieron las voluntades de apreciables talentos de este medio, como el escritor e indiscutible cinéfilo Pedro Urbezo; los directores Alberto Luberta Martínez y Alfredo Fuentes acompañados respectivamente de dos formidables equipos de realización y la asesoría de Raquel Rosales, a quienes se sumó la presencia de un elenco de primer nivel con figuras estelares de la emisora y catorce actores y actrices invitados.

El resultado fueron diez facturas de cine llevadas a la radio; faena titánica si se tiene en consideración que en todos los casos se mantuvo fidelidad a los textos de los subtítulos al español. Fue en sí una total, absoluta y exitosa recreación de filmes que abarcaron géneros como el policiaco, suspenso, aventuras y comedias.

La propuesta se estrenó el sábado 2 de julio con «Vértigo», del genial Alfred Hitchcock, y transitó por la radialización de filmes como «Desayuno con diamantes», «El Sabueso de los Baskerville» y «Vivir por vivir», entre otras, además de las ya mencionadas con galardones del concurso Caracol, que auspicia la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Imposible dejar de señalar la versión de «Honor y gloria», rodada en 1952 con guión de Ramón Peón y basada en la vida de Roberto Ortiz, pelotero cubano del club Almendares, quien brilló en nuestro país y en clubes de las Grandes Ligas desde fines de la década de los años 30 hasta mediados de los 50 del siglo pasado.

«Radio Cine» recibió la bienvenida de la radioaudiencia por su intrepidez para romper viejos códigos y ofrecer algo que, además de nuevo evoluciona satisfactoriamente dentro de los cánones habituales de la radio.

Contó con una escenografía mayoritariamente «visualizada» por ambientes, música y efectos, así como actores y actrices perfectamente imbuidos de sus roles; donde el narrador asume su función con plasticidad tal que logra insertarse dentro de la dramaturgia.

En cuanto al guión, fue escrito de manera impecable; bien articulado con los otros recursos del lenguaje radiofónico. Es ello en sí lo que confirió originalidad y elevado nivel de realización al programa. Es de imaginar todo el talento puesto en función de los parlamentos, máxime cuando se mantuvo la más consecuente fidelidad a los originales.

Alienta escuchar proyectos como «Radio Cine» que dan el sí a la posibilidad de que una radio cualitativamente mejor continúe siendo posible, reafirmando la idea hace tiempo expresada en uno de mis trabajos de que el programa radiofónico puede y debe ser, sin límite de géneros, «un producto artísticamente elaborado».

Lo más curioso de esta historia es que sus realizadores, comenzando por Félix Tamayo -subdirector de dramatizados y autor del proyecto – desconocían hasta hace poco que, desde la década de los 40 y hasta fines de los 50, Radio Progreso tuvo un espacio parecido: «Cinema del aire», aunque carente de producción y actuaciones propias. En resumen, no les hizo falta saberlo de antemano, ya que el colectivo de Radio Progreso transpira una creatividad que es parte de su ADN.

En cuanto a este humilde escritor, espera un regreso de «Radio Cine» para el verano del 2017 y ojalá, ¡cruzo los dedos para que así sea!, el espacio un día no lejano sea parte de su programación habitual.

Cierto que será un reto para el colectivo porque espacios así ocupan bastante tiempo a quienes los llevan a realidad. Me siento convencido de que todo va a ser posible, ello como consecuencia de habernos presentado un espacio tan original como refrescante, y de alto vuelo creativo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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