Proponer y ser propuestos con responsabilidad

Desde los últimos días del mes de octubre, se desarrolla en todo el país el proceso de nominación de candidatos a delegados a las asambleas municipales del Poder Popular, un momento que considerado como crucial porque definirá la composición de este órgano legislativo territorial.

Ha sido un enorme desafío y a su vez un reto, celebrar este importante proceso en medio de la actual y compleja coyuntura nacional del país marcada por los déficit en la generación de energía eléctrica lo que ha requerido la búsqueda de alternativas para la celebración de las asambleas en horarios diferentes y garantizar la mayor asistencia posible a cada una de ellas.

Ese esfuerzo, dirigido a no restar un ápice la calidad de las reuniones y cada propuesta que se realiza, es un espaldarazo con vistas a garantizar que el pueblo proponga a los candidatos de la comunidad que mejor puedan representarlo en la instancia de las asambleas municipales. En un contexto donde los cambios en las maneras de actuar y pensar, el vínculo directo en la solución de problemas, la convocatoria a participar y no solo contemplar, el aporte individual y colectivo, y la sensibilidad revolucionaria más el compromiso, que es ponerse en la “piel” del otro, deberán constituir cualidades distintivas en los nominados.
Es asimismo tan importante este proceso, porque quienes resulten electos finalmente integrarán las asambleas municipales que hoy tienen una gran responsabilidad en el impulso a los programas de desarrollo local, la transformación de los barrios con mayor vulnerabilidad; en lograr la interacción con todas las formas de gestión de producción estatal y no estatal para aportar al desarrollo, el enfrentamiento a las manifestaciones de ilegalidad, corrupción e indisciplinas sociales que se  manifiestan en precios abusivos  y en un efectivo ejercicio de control popular, entre otras.

Y como si eso fuera poco, de esa cantera de delegados de base del Poder Popular también emergerán en el futuro las propuestas a diputados a nuestra Asamblea Nacional, inmersa en un intenso proceso legislativo e igualmente en una dinámica dirigida a parecerse cada vez más al latir de su entorno en función de ofrecer soluciones a los problemas, de forma creativa y con una permanente exigencia para hacer cumplir lo que los propios órganos locales del Poder Popular y el país han aprobado.

Por eso, el proceso de nominación de candidatos a delegados a las asambleas municipales del Poder Popular impacta en todo el quehacer de las comunidades, porque –de forma democrática– todos estamos en capacidad de proponer y ser propuestos para representar a nuestros vecinos en la instancia de municipio.
Es una gran responsabilidad, multiplicada en estos tiempos, en los que la ejemplaridad, autoridad y combatividad en el barrio no pueden faltar en representación de todos.

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