La música se difundió con la radio

La música se difundió con la radio

El próximo 22 de agosto la Radio Cubana cumplirá 100 años de transmisiones continuadas, siendo Luis Casas Romero quien ubicaría al país entre los primeros de América Latina en tener este tipo de comunicación.

Desde sus inicios, la música fue el máximo apoyo de la radio. A partir de su propia inauguración estuvo presente el Himno Nacional de Cuba, el danzón y la criolla.

Muchas de las emisoras de radio contaron con su propio estudio de grabación y presentación de sus espectáculos musicales. La RHC Cadena Azul, en 1940, habilitó un estudio, con una sala de teatro, en el Paseo del Prado 153 (altos). Aquí se estrenó el ritmo batanga, de Bebo Valdés con el cantante Benny Moré, en 1952.

La Mil Diez tuvo una intensa vida musical en su teatro, con una orquesta de treinta profesores. La lista de cantantes, músicos y compositores es gigantesca, sobre todo la gente del filin: César Portillo de la Luz, José Antonio Méndez, Elena Burke, Miguel de Gonzalo, Pepe Reyes, y Tania Castellanos.

La CMQ, verdadero emporio cultural, en 1937 organiza La Corte Suprema del Arte, de donde salieron celebridades como Rosita Fornés y Clavelito; así como también El Rincón Criollo, El Rincón Campesino, la Guajira guantanamera, con Joseíto Fernández.

Radio Cadena Habana, fundada el 11 de noviembre de 1940, tenía un matiz fundamentalmente político. Ya en 1941 la programación se volcó al entretenimiento, aunque mantuvo su tendencia política, y para 1943 se convirtió en eminentemente musical: “La Emisora Musical de Cuba”. Allí divulgaron a Los Chavales de España, la orquesta Casino de Sevilla y la de Luis Alcalá.

Desde el 15 de diciembre de 1929, Radio Progreso (El Progreso Cubano), en Máximo Gómez 139, llevó la buena música cubana; cuando se trasladó, en 1940, para los bajos del Centro Gallego, en San José número 104, entre Prado y Consulado, nunca faltaron las mejores agrupaciones musicales. Escuchábamos lo mismo a Orlando Vallejo, que a la Orquesta Almendra de Abelardito Valdés. Su programación era en vivo e incluía espacios dedicados a La Sonora Matancera, Antonio María Romeu y Barbarito Diez, Olga y Tony, la orquesta de Los Hermanos Castro y los cantantes campesinos más importantes de la época como Celina y Reutilio, Raúl Lima y otros. Ya para1952, con su nuevo edificio en Infanta 105, esquina a 25, habilitan el Estudio 1. La cantidad y calidad de los estudios de Radio Progreso la distinguen entonces del resto de las emisoras existentes en el país, sobre todo el conocido como Estudio 1, con capacidad para 300 personas. En esta etapa brillan: La Sonora Matancera, La Aragón, El Conjunto Casino. Después de 1959 tenemos que mencionar a la Discoteca Popular, Alegrías de sobremesa, que siempre invitaba una orquesta popular; Juventud 2000, Nocturno, Bolereando, Ritmos.

Cuando se haga la historia de la música en Cuba, hay que acudir a la historia de la radio en todos estos cien años. Desde la radio se difundió la gran música cubana. No todas las personas tenían gramófolas, tocadiscos y televisión. La radio era la más popular, en los casos en que no tuviéramos, se escuchaba la del vecino.

La música en la radio tiene una larga historia que llenaría el capítulo de un libro. A pesar de sufrir el embate de la TV, su muerte se pronosticó varias veces y hoy puede recuperar oyentes renovando sus contenidos y utilizando los nuevos recursos digitales. La música en la radio no se detiene, solamente debe contar con un atinado diseño.