De pensamiento es la guerra…

Con esta nota me estoy sumando a la batalla de ideas en las redes informáticas. Había participado (por décadas) en muchos otros espacios: las asambleas, la UJC, el Partido, el Parlamento, la televisión, la prensa escrita, e incluso libros. Pero sucede ahora que el campo de batalla principal está en las redes informáticas y hay que combatir ahí también.

Reconozco que mi generación es la de la circulación de ideas en papel, y no está muy habituada (ni entrenada) a los espacios virtuales. Pero es una generación de revolucionarios que acumula experiencias de otras muchas batallas, las cuales hay que poner en las manos de los jóvenes combatientes de hoy.

Esas experiencias sirven, entre otras cosas, para distinguir lo esencial de lo periférico, e identificar las constantes históricas dentro de los fenómenos coyunturales.

Por ello insto a los revolucionarios de mi generación que transita, a veces con esfuerzo, entre el lápiz y la computadora, a usar más la segunda.

También sucede que, por el tiempo acumulado, conocemos a muchas personas, dentro y fuera de Cuba, a las que hay que llegar con nuestras ideas.

Lo que sucede hoy en Cuba no es un problema “de Cuba”: es un peligro para el mundo, el cual se expresa hoy en Cuba.

Es el mensaje principal que quisiera subrayar en este comentario.

El peligro viene de las clases adineradas y de los círculos de poder de los Estados Unidos (fíjense que no digo “del pueblo estadounidense”), y ese peligro se ve muy claro desde Cuba, porque estamos muy cerca, en la geografía y en la experiencia histórica diferente. Pero el peligro es para toda la humanidad, si no lo atajamos a tiempo.

Sucede que un país (los Estados Unidos) hace leyes para decidir como se debe gobernar en otro país. Sucede que ese país pone bases militares en muchos otros países, fuera de su territorio (más de 1000 instalaciones en más de 100 países). Sucede que ese país, le da atribuciones a sus tribunales para juzgar sobre reclamo de propiedades en otro país. Sucede, más aun, que ese país controla una enorme maquinaria de medios de información que dicta cómo se debe pensar en cualquier otro país, y para ello no vacila en utilizar manipulaciones y mentiras. Sucede que ese gobierno emite certificaciones sobre el comportamiento y la aceptabilidad de otros gobiernos, muchos de los cuales han sido legítimamente electos por sus poblaciones. Sucede que ese gobierno ignora resoluciones de las Naciones Unidas (como la que ha expresado 29 veces ¡! la necesidad de poner fin al Bloqueo a Cuba)

Recordaba en estos días una serie televisiva de ciencia ficción que vi cuando era niño en los años 50 en cuyo argumento una civilización extraterrestre colonizadora inventaba una tecnología para controlar el pensamiento de los pobres terrícolas, que no encontraban como liberarse de eso. Lo veíamos como ficción y entretenimiento en los viejos televisores. No podíamos imaginar que 60 años después veríamos ese mismo conflicto, ya no en un serial de ficción, sino en los noticieros del día. Hoy esas tecnologías están en los medios de comunicación, y no hacen falta extraterrestres porque los círculos de poder hegemónico del capitalismo globalizado están ya aquí, y bien cerquita por cierto.

¿A dónde va la humanidad si no le ponemos freno a todo eso? ¿Podrá la cultura de humanismo, justicia y conocimiento, sembrada y cultivada durante siglos por los seres humanos rectificar el camino?

Ya ha sucedido antes. En 1937 el Congreso Internacional de Escritores par la Defensa de la Cultura, en plena guerra civil española, alertó del peligro para el mundo que significaba el ascenso del fascismo.

El intelectual y revolucionario cubano Pablo de la Torriente Brau escribió esto en una carta a su amigo Juan Marinello: ¨…Me voy a España , a la revolución española, en donde palpitan hoy las angustias del mundo entero de los oprimidos..”

Esas angustias palpitan hoy en Cuba, al ver la arremetida perversa e inculta del imperialismo norteamericano contra nuestra Patria y contra la obra de justicia social construida por la Revolución.

Entonces a todos los que en el mundo preguntan hoy ¿qué está sucediendo en Cuba? hay que rectificarles la pregunta, y pedirles que se pregunten ¿a dónde el capitalismo global y el imperialismo están llevando a la humanidad? El peligro es para todos, y sabemos de dónde viene.

Me dicen que los mensajes en los ¨blogs¨ deben ser breves. Entonces continúo la batalla en el siguiente.

(Artículo inicial del blog personal de este reconocido científico cubano)

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