Emociones compartidas

Cada instante cuenta por la vida de las personas, y en las dedicadas a las atenciones pediátricas esos momentos son mucho más estremecedores.

Pero existen instantes en los cuales bajan las tensiones y el día se “viste” de color alegría esperanza, mientras que las sonrisas asoman a los rostros de médicos, enfermeras, pacientes y acompañantes.

Así sucedió hace unas horas, y muy justificadamente, en la UCI del Hospital infantil Hermanos Cordové de Manzanillo, Granma, cuando el colectivo vistió galas para festejar el primer año de vida de Rafael Elías Zambrano, infante que desde su nacimiento ha permanecido en ese local, reabierto con mayor confort a propósito del aniversario 62 de la Revolución.

El pequeño, al ver la luz, padeció una parálisis braquial, que lo obliga a permanecer conectado a equipos de ventilación artificial.

Rafael Ángel, el padre, desde temprano le regaló sonrisas y “la música que disfruta desde el teléfono móvil”.

“Gracias a estos médicos, a la Revolución, mi pequeño está vivo celebrando su primer añito”, manifiesta emocionado el joven de 28 años de edad.

Estremecida por el orgullo y esta conquista, la doctora Lucy de la Caridad Rosabal Sosa, directora del Hermanos Cordové, afirma que el de Rafa es de los casos que permanece con el colectivo del hospital prácticamente desde su nacimiento.

“Ha implicado días de desvelos, de evaluaciones y chequeos permanentes (…) Te aseguro que tendrá una infancia con sus limitaciones, pero igual a la de cualquier niño: va a correr feliz por toda Santa Rosa. Él, como todos los pacientes, nos hacen muy felices”.

La fiesta de emociones compartidas se vivió hace unas horas en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hermanos Cordové y el espacio se llenó de dulces, caramelos y colores, hermosos contrastes de la vida que desde la entrega y profesionalidad del colectivo confirman cada amanecer que lo más importante allí es la salud y el bienestar de los niños.

 

 

Autor