Venezuela no olvida a su pueblo

Marlenys, una mujer fuerte en apariencia, habita en la comunidad Colinas de Valle Hondo, del Estado Táchira, en Venezuela. Es líder de zona y es una de las más activas dentro de su localidad, identificada como de extrema pobreza.

«Los primeros fueron los cubanos, el doctor Ángel, le estoy muy agradecida porque sé que muchos de los logros que hoy tenemos son gracias a él». Y otra vez tuve que mirar impotente como lloraba. «Estoy muy contenta con todo lo que está pasando. Es una bella realidad. Lo que ahora causa lágrimas es la emoción».

Esta puede ser una historia con múltiples protagonistas porque en cada comunidad que vive en la miseria existe una Marlenys y un doctor Ángel. Hace más de diez años Cuba y Venezuela decidieron unir sus esfuerzos para destruir 5 siglos de analfabetismo, insalubridad y exclusión en la nación sudamericana.

Desde hace cerca de dos meses se ha fortalecido ese convenio de solidaridad con el propósito de lograr pobreza cero antes de 2019.

En ese Estado, con aproximadamente un millón 163 mil habitantes, el tres por ciento de la población vive en extrema pobreza, ubicada en 40 comunidades. Según refirió Omar Díaz, Vicejefe para la asistencia médica, solo han podido acceder a 39 de ellas.

Asimismo, comunicó que una veintena de bases se construirán en Táchira e informó que actualmente en 8 de ellas comenzaron las labores constructivas. «Hemos llegado a lugares donde parte de la vivienda es el mismo cerro, que ha sido talado. Sin agua, sin electricidad, sin disposición sanitaria, en las cuales hemos identificado enfermedades como el dengue, parasitismo, hipertensión arterial y el asma».

La brigada Moncada, denominación que también rinde tributo a las acciones del 26 de julio, agrupa a colaboradores de la salud y el deporte, en su mayoría, quienes se encargan del establecimiento de las bases.

En Colinas de Valle Hondo la odontóloga Ingrid Serrano y la profesora de cultura física Mislay Veruvides realizan su labor profesional cotidiana y ayudan a levantar las paredes de lo que será su casa y lugar de trabajo. Allí también, entre cubos de cemento, palas y camiones cargados de arena están Marlenys y el doctor Ángel.

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