Jóvenes expedicionarios mantienen vivo a Fidel en Las Coloradas

Vestidos con uniformes de color verde olivo, los 82 protagonistas de este sábado descendieron de dos pequeñas embarcaciones hacia el agua cuando todavía no salía el sol, y avanzaron entre las olas, luego por un pequeño tramo de mangle y por el sendero de luz, actualmente pavimentado, por el cual se estima que caminaron aquellos jóvenes de 1956.

¡“Yo soy Fidel”! ¡Yo soy Fidel! ¡Viva Cuba!… se escuchaba en todo el lugar, con claridad y la certeza de ser continuadores del Comandante en Jefe y sus compañeros de lucha.

Yunelvis Barbán Ortiz, instructora de arte del municipio de Bartolomé Masó y una de las participantes como expedicionaria, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que fue emocionante, algo inolvidable.

En el agua, el frío entraba a nuestros cuerpos, pero estábamos entusiasmados, y seguimos hacia la orilla, con la emoción de saber que por allí llegaron, y continuaron el camino hacia la conquista del sueño de libertad Fidel y los demás valientes, expresó esta carismática joven, quien sonreía feliz. 

Adolfo Tamayo Carrillo, otro de los expedicionarios de hoy, refirió que la experiencia fue tremenda y muy favorable para comprender mejor la decisión de quienes hace 61 años vinieron en el Granma, con sueños de conquistar la libertad.

Sentimos el movimiento del barco, el agua nos daba en la cara, había mucho sentimiento patriótico y consignas en todo momento, nos ayudamos entre nosotros, caminamos entre el mangle, por el fango, los jejenes nos picaban…, y estábamos alegres, expresó Tamayo con emoción.

Luego de la reedición del desembarco, se realizó un acto político artístico en el Monumento Nacional Las Coloradas, muy cerca de la réplica del yate, en el cual llegaron Fidel y sus compañeros, provenientes del puerto de Tuxpan, en México.

Yordanis Charchaval, primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas en la provincia Granma, resaltó la importancia de aquel suceso “protagonizado por jóvenes con las ideas de José Martí, Antonio Maceo, Ignacio Agramonte y Carlos Manuel de Céspedes, dispuestos a cambiar los destinos de la Patria al precio de cualquier sacrificio”.

Reafirmó que las nuevas generaciones de cubanos nunca olvidarán la historia de sacrificios, sangre y hasta muertes, todo lo cual es fuente enorme de enseñanzas, por eso siempre mantendrán vivo a Fidel, líder histórico de la Revolución.

Leandro Marrero Aldana, presidente provincial de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, dijo que el Comandante en Jefe vive en cada revolucionario y persona digna.

Hoy, en horas de la noche, miles de personas deben participar en una peregrinación desde la Plaza de la Patria bayamesa hasta el Museo Ñico López, otrora cuartel Carlos Manuel de Céspedes, asaltado el 26 de julio de 1953, cuando también fue atacado el Moncada, en Santiago de Cuba. 

 

 

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