Fidel, el eterno legado (capítulo 5)

En este episodio nos acercamos a aquel glorioso 21 de enero de 1959, cuando desde la terraza norte del entonces Palacio Presidencial, hoy Museo de la Revolución, Fidel convocó a los cubanos para dar respuesta a la política subversiva contra la naciente Revolución. Allí Fidel dijo: «…El jurado de un millón de cubanos, de todas las ideas, y todas las clases sociales ha votado, los que sean demócratas, los que se llamen demócratas les digo que eso sí es democracia, eso si es respetar la voluntad del pueblo, los que sean demócratas o los que quieran presentarse como demócratas que respeten la voluntad de los pueblos»… Guión: Víctor Pérez-Galdós Ortíz, Realización sonora Emilio Alejandro López. Dirección General: Salomé Campanioni González.

Fidel, Chávez y el primer abrazo

Era el 13 de diciembre de 1994. En un vuelo comercial de la aerolínea Venezolana Internacional de Aviación (Viasa) arribaba por primera vez a La Habana el teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías. Por: Angélica Paredes López En medio de un escenario difícil para Cuba y para el movimiento revolucionario mundial, Chávez aceptó la invitación que le cursara el Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal, y viajó a la «isla soñada muchas veces», en un gesto de valentía. El militar venezolano venía vestido con un liquiliqui verde olivo y «cargando un maletincito». Cuando la aeronave aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí, descubrió que al pie de la escalerilla lo esperaba el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien le tributó un recibimiento de Jefe de Estado. Años después, en numerosas ocasiones y presentaciones públicas, Chávez siempre recordaba el momento en que el avión se detuvo en un lugar inusual de la terminal aérea, donde se desplegó la alfombra protocolar y un funcionario de la Cancillería lo llamó por su nombre para informarle que lo esperaba el líder de la Revolución cubana. «Yo creo que el ALBA comenzó con ese abrazo, yo ni tenía idea de que iba a ver a Fidel. Cuando aterrizamos vi por la ventanilla que había luces y pensé que Eusebio (Leal) me estaba esperando, pues era quien me había invitado a dar una conferencia en la Casa Simón Bolívar. Entonces, me llaman de la cabina y cuando voy, aparece Angelito, de protocolo, me saluda, me da la bienvenida a Cuba y me dice que me están esperando», contó en varias ocasiones, el Comandante Chávez. «Me asomo y veo al Caballo allá parado… les confieso que ahí me entró un frío… cuando veo a Fidel parado en la puerta, al pie de la escalerilla. Yo cargaba un …

Fidel, siempre avizor, también en Santa Ifigenia

Siete años atrás, el General de Ejército Raúl Castro cumplía con entereza un sagrado deber. El de colocar la urna de cedro con las cenizas de su hermano de sangre y de ideales en el interior de un monolito colocado en el Cementerio Patrimonial de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba. Apenas un nombre: Fidel, inscrito en la lápida de mármol verde. Muy cerca, como en indestructible engarce histórico, los mausoleos de José Martí, Carlos Manuel de Céspedes y Mariana Grajales, próceres de la independencia cubana. El ritual de la guardia de honor sobrecoge. Cada día llegan muchos visitantes a rendirle tributo al Comandante en Jefe de la Revolución Cubana. Ante la roca traída desde la Sierra Maestra y que le sirve de nicho, algunos se detienen: tal vez para susurrarle algo; otros depositan flores o lo saludan militarmente. Siempre hay emoción en ese momento. Hasta la victoria siempre, con Fidel En la Plaza General Antonio Maceo de Santiago de Cuba, ante una enorme concentración popular, Raúl pronunció el discurso de despedida a Fidel, con el compromiso de seguir haciendo Revolución. En la Ciudad Héroe había concluido un recorrido -que rememoró, pero a la inversa- el trayecto de la Caravana de la Libertad encabezada por Fidel tras la victoria rebelde. Miles y miles de cubanos aguardaron el paso del cortejo para despedir al líder, entre lágrimas y puños en alto. Al día siguiente, sin pompas, su urna fue depositada en un sencillo monumento en Santa Ifigenia. Suele decirse que allí reposa. Pero un luchador sempiterno como él sobrevive en sus ideas y permanece alerta: avizor. Para que la Revolución Cubana continúe desafiando cada escollo, convocando al futuro, con audacia, inteligencia y patriotismo. El Comandante, sigue al frente.

Fidel, el eterno legado (capítulo 4)

El cuarto episodio de la serie Fidel, el eterno legado, se refiere a los acontecimientos en Cuba en la década de los años 50s del pasado siglo. El Golpe de Estado de Fulgencio Batista y la actitud de Fidel cuando expresó «Revolución NO, Zarpazo. Guión: Víctor Pérez-Galdós Ortíz, Realización sonora Emilio Alejandro López. Dirección General: Salomé Campanioni González.

Fidel, el eterno legado (capítulo 3)

En este episodio tercero nos acercamos a nuestro líder de la Revolución cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro. En este capítulo hacemos un repaso al acercamiento al Partido Ortodoxo, y la influencia de Eduardo Chibás en su pensamiento político. Guión: Víctor Pérez-Galdós Ortíz, Realización sonora Emilio Alejandro López. Dirección General: Salomé Campanioni González.