El encanto de una voz de niño
Existe una añeja polémica entre expertos y entendidos de la locución radiofónica relacionada con las voces agudas y graves.
El locutor cuando habla para divertir o entretener y no lo logra o el animador que desea estimular un auditorio y tampoco alcanza el propósito deseado, ha perdido la brecha de la comunicación. Si la alocución mantiene la atención del perceptor, es que se siente cómodo, identificado con una voz que lo cautiva, porque emotiva y alienta.
Algunos especialistas abogan por determinadas características tímbricas. Es cierto que los tonos graves cuando se mezclan con los agudos hacen una perfecta “sinfonía” pero hay voces agudas que son tan agradables como las que exigen los expertos. Una voz llamada “de niño” puede atraer toda una audiencia.


En el lenguaje escrito, quien lo emite denota la pulcritud y estilo por su formación académica. En el caso del lenguaje hablado ocurre lo mismo, máxime si quien pronuncia el discurso lo hace como profesional de los llamados medios de comunicación – entiéndanse Radio y Televisión – donde siempre deben imponerse los conceptos éticos y estéticos socialmente aceptados.
Paulo Coelho, un brasileño que ha escrito libros bien famosos internacionalmente y que, por supuesto posee admiradores y detractores, tiene páginas muy interesantes para el ser humano…..y cito de su libro SER COMO EL RIO QUE FLUYE una idea aparecida en uno de sus relatos y apreciaciones. “Cuando el arquero estira la cuerda, puede ver el mundo entero dentro de su arco”…
Cuando el oyente no aprecia el sonido de la respiración del
En la Radio Cubana hay muy buenas voces de locutores y periodistas diseminadas a lo largo y ancho de la isla. Distintas descripciones existen de