Cartas de José Martí a un jiguanicero

De José Martí una faceta muy poco estudiadaLos anales de la historia marcan a marzo de 1895, como uno de los meses más proliferos e importantes en la producción epistolar de José Julián Martí Pérez , aquel brillante pensamiento vertió, a través de su laboriosa pluma, más de quince documentos y cartas reveladoras del héroe, cuyo accionar patriótico se refugiaba tras el velo del silencio , pues, como él mismo escribiera a  su amigo  Manuel Mercado y de la Paz ‘’hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas” (1); en esa página se refugiaba precisamente el doctor de Jiguaní Ulpiano Dellundé Prado, el que recibe el 8 de marzo de 1895, en Santiago de Los Caballeros, donde residía, la primera, de las cuatro cartas que le envió Martí ese mes, recabando de él la urgencia en la compra de las armas y su envío seguro, en tal sentido le expresa: “El portador va a buscar mis encargos; como a estos marinos le tienta siempre la curiosidad, ruego que de ser hacedero, vengan de ahí en cajas, mejor que en cualquier otro envase puesto que son provisiones delicadas(…). (2)

Cartas de José Martí a un jiguanicero Leer más

La respiración en la locución radial

La buena locución exige disciplina y talentoCuando el oyente no aprecia el sonido de la respiración del locutor al leer un texto o hablar desde los micrófonos estamos en presencia de un correcto uso del aparato fonatorio. Tomar aire para seguir un parlamento desespera al perceptor. Aspirar y expirar es el proceso normal de recibir y expulsar el aire, pero para un profesional de la palabra requiere de mayores ejercicios y concentración.

La expiración se produce cuando relajamos los músculos del tórax  de manera que lo principal a recordar por los hablantes de la radio es  la expiración por su función activa que se controla muscularmente. Los locutores de academias, escuelas, saben “manejar” el diafragma porque es susceptible de cierta educación de modo que ellos “retienen” el aire en correspondencia con la dimensión del grupo fónico independientemente de realizar las llamadas pausas fisiológicas.

La respiración en la locución radial Leer más

La voz de los periodistas y locutores

Franco Carbón y César Arredondo dos importantes voces de la Radio CubanaEn la Radio Cubana hay muy buenas voces de locutores y periodistas diseminadas a lo largo y ancho de la isla. Distintas  descripciones existen de la voz hablada ideal para ejercer con eficacia la locución. Los expertos de la profesión ofrecen una importancia significativa a la dicción, capacidad de articular de manera optima cada uno de los fonemas. Pero eso no es todo.

Existen otras cualidades a tener en cuenta: el tono de  una voz agradable ni es alto, ni muy bajo. Cuando el hablante al expresar las ideas o leer un material lo realiza con lucidez, con naturalidad, libre de todo dogmatismo, agresividad, sin subrayar determinadas palabras que evidencia la cercanía de una discusión y la línea  melódica de sus frases termina a menudo en una inflexión grave  que da la sensación que no admite réplica, tal práctica aleja al interlocutor.

La voz de los periodistas y locutores Leer más

Dramatizados en Cuba: El intríngulis de la novela negra

El Policiaco se clasifica como un género realista por tener una estructura circular, trabajar lo probable, basarse en la contraposición de valores y emplear un tono serio, dramático.  Preferimos nombrar a este género Novela Negra, Policíaca, de Espionaje, y de Horror y Misterio. 

Todas tienen siempre una pesquisa sobre un delito como eje central de la trama.

La Novela Negra apela a la inteligencia y no a los sentimientos.  Este género hace participar al espectador en la pesquisa.  Su premisa es el individualismo, es el interés individual lo que motiva el delito y es la acción individual, generalmente, lo que lo resuelve, aunque aquí vemos presencia de un trasfondo social.

Dramatizados en Cuba: El intríngulis de la novela negra Leer más

Aprendices de todo

Así titulé  este comentario al recordar de muchacho el viejo refrán aquel que reza: “aprendiz de todo: maestro de nada”. Era usual aplicárselo a quienes empezaban a estudiar una especialidad y luego la dejaban para comenzar otra, y así sucesivamente. En fin, esos “eternos” estudiantes que después de muchos años calentando pupitres en incontables aulas, jamás asistían al banquete del acto de graduación. Algunos casi, pero otros no alcanzaban ni al tiempo de la merienda. 

Aprendices de todo Leer más