Una Radio centenaria a continuar reconociendo
Ahora es que es oficialmente, centenaria; pero desde hace décadas hay que reconocerle a la radio cubana su mayoría de edad.
Sitio oficial de la Radio Cubana en Internet
Ahora es que es oficialmente, centenaria; pero desde hace décadas hay que reconocerle a la radio cubana su mayoría de edad.
A propósito de los Cien años de la Radio cubana, EnVivo comparte el radiodocumental Felipe Morfa: “a golpes de pasión, una producción conjunta entre Habana Radio, emisora de la Oficina del Historiador de La Habana y Radio Metropolitana, La Radio de casa. Con una duración de 16.42 minutos, el material “sintetiza” las principales pasiones del inolvidable artista: radio, televisión, investigación y fundamentalmente su trabajo en la difusión y preservación de la mejor música cubana. Todo ello a través de los testimonios ofrecidos por la directora y locutora Ana María Ramos, la trovadora Rita del Prado, el periodista y crítico musical Joaquín Borges-Triana, el presentador de televisión Marino Luzardo y la directora radial Judith Díaz. También ofrecen sus declaraciones Roberto Perdomo, líder de la banda Tesis de Menta, la directora de Comunicación de la Televisión Cubana Caridad Rojas y el profesor y escritor Mario Masvidal. Con la conducción de Beatriz Márquez, Premio Nacional de Música 2015, el radiodocumental Felipe Morfa: “a golpes de pasión ”fue escrito y dirigido por el autor de estas líneas y en su realización participaron Manuel Rojas (grabación) y Alexis Rodríguez (edición). “Pasión, esa es la palabra que mejor lo define: era irrefrenable, empecinado, voluntarioso, saltaba cualquier valla que se interpusiera. Amaba la buena música y la defendía a capa y espada. Hasta el punto de desobedecer censuras de turno. Su patria, su credo, su bandera era la música cubana. Por ella dio la vida, literalmente. ¡Ese era el Fepo Morfa!”, sostiene Ana María Ramos. Por su parte Rita del Prado afirma que Felipe Morfa “tenía una obsesión con la huella que quedaba y que a veces estaba oculta en esos olvidos que ocurren por la vorágine de la vida y por distintas razones. Era una especie de buzo de archivos analógicos. Estableció un paralelo entre su labor radial …
Desde el surgimiento de la Radio Cubana, los oyentes han sido parte inseparable de esta historia centenaria. Dilia Felipe Morales, tiene ochenta años, y nació en el camagüeyano municipio de Sibanicú, en la zona El Edén, camino de La Vega, a seis kilómetros del ingenio Siboney. “Producto de que el terrateniente dueño de aquellas tierras, no nos dejaba pasar por sus propiedades, nunca pude ir a la escuela; además, en Siboney hubo escuela en el año 1956, antes no; pero mi mamá me enseñó a leer y a escribir en la casa. “Alguien le regaló un radio a mi papá, y eso fue un deslumbramiento; era la época de trasmisiónde la novela El Derecho de Nacer, en 1948, y los otros campesinos que no tenían radio, pues se nucleaban en casa para escuchar la primera novela radial; y otras veces iban para saber la hora o alguna noticias. “El día que se rompió aquel radio yo no me podía conformar, tenía que oir la radio; y mi hermano Bayardo Felipe, me hizo un radio de galena y ponía la antena en el cordel de la ropa; y eso con un par de audífonos, pero no me desprendía ellos; y desde luego, aunque era muy pequeña, recibía las informaciones. “Cuando había palabras que yo no entendía, empezaba a preguntar el significado, hasta que mi tía se cansó de explicarme y me regaló un diccionario”. — ¿Cuánto significó entonces para la niña Dilia Felipe, escuchar la radio…? “Eso me formó, y la gente decía, qué inteligente es la hija de Félix; pero no, es que yo estaba informada; no había salido de mi casa, pero sabía que había un mundo exterior”. –¿Tenía posibilidad de oír Radio Rebelde con el radio de galena…? “Bueno, con el de galena no; pero cuando sale la emisora desde la Sierra, ya teníamos una plantica y …
Si tuviéramos que hacer el cuento de la radio tal vez un buen inicio sería: “Érase una vez la magia convertida en sonidos…” Y es que la radio es eso, es la ilusión compartida, la palabra viajera, la sonoridad de los recuerdos, la sempiterna compañía, la información precisa, la chispa que despierta la llama eterna de la imaginación.
El ritmo cada vez más acelerado al que galopa el mundo el último siglo y medio, y que nos enfrenta en todas sus aristas a retos más enrevesados por hora para actualizarnos, comprender y asumir, no es por azar que coincida con el auge de los medios de difusión masiva, entre los cuales, la radio ha sido protagonista.