Luis Casas Romero: Hombre de la radio y de la cultura
Sentimiento de respeto ha sido la característica de los cubanos al referirnos con orgullo a los antecesores que le han dado gloria y prestigio a nuestra patria. En lo que respecta a la radiodifusión cubana es obligatorio, por principio, recordar siempre a su fundador de la misma, el camagüeyano Luis Casas Romero, pero también con igual condición a sus hijos Zoila y Luis. Fue el 22 de agosto de 1922 fecha en que salieron al éter las primeras transmisiones radiales en la historia de Cuba, con programación definida y estable en el tiempo.


Tras unos instantes asoma la voz cómplice y siempre sonriente de la conductora. “Hola. Buenísimas tardes. Soy Tamara Peró y es un gusto estar nuevamente con ustedes, a pesar del calor. Hoy tenemos preparada una propuesta muy, pero que muy especial. Estaremos conversando sobre el programa, cómo surgió, quiénes fueron sus fundadores, la líneas musicales que defiende y por supuesto, no faltará la buena música.
Uno de los primeros géneros aparecidos en la radio fue la llamada revista, asimismo conocido por programa magazine. En el presente se habla de revista informativa, revista de variedades, revista cultural, revista deportiva, en fin, el tipo de revista está dado por su contenido y el objetivo principal que promueve. Sin embargo una cualidad indiscutible de toda revista es su realización en vivo, con la presencia de uno o más conductores.
Este 13 de octubre se cumplen cinco décadas de que por disposición del Comandante Ernesto Che Guevara, ministro-presidente del Banco Nacional de Cuba (BNC), comenzara a aplicarse la Ley No. 891, que establecía la nacionalización de toda la banca nacional y extranjera.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, las Logias Masónicas se convirtieron en verdaderos laboratorios de ideas revolucionarias e independentistas, entre ellas se destacaron las pertenecientes a la parte más oriental del país, Jiguaní, Bayamo y Santiago de Cuba; en ésta última varios miembros de esa hermandad fueron conducidos a la cárcel el 29 de junio de 1869, por el único delito de ser partidarios de la libertad de la isla.