Para que no se pierda la memoria musical
Siempre fue una práctica en la difusión musical la transmisión y reiteración de temas que respondían a lo más popular de cada momento. Ello es válido aunque no siempre esto sucede por la calidad de las obras, sino por la inadecuada selección, o mejor dicho, por el insuficiente conocimiento de programadores o el aparente criterio de complacer a los oyentes.
Por suerte en todas las radioemisoras las parrillas de programación aceptaron espacios dedicados a recrear épocas, ritmos, autores e intérpretes, que sentaron pautas en el quehacer musical de Cuba y de otras partes del mundo. Entre los pioneros en este tipo de programas, el reconocimiento para Luis Grau Jover, fallecido el 28 de junio de 1981.


La última década del siglo XX se caracterizó en lo fundamental por el resurgir con mayor fuerza de las bandas de
Desde que tuve la oportunidad de conocerlo personalmente advertí en él dos cualidades esenciales: sensatez y modestia, virtudes que se entrelazan en un carácter introvertido, para hacer que este profesional de excepción transitara por el periodismo cubano sin estridencia, no obstante escribir meritoria hoja, para dejar como legado una trayectoria ejemplar de servicio y amor por la tierra que lo vio nacer y cumplir en silencio lo preceptuado por el Apóstol. «Sólo en la verdad, directamente observada y sentida, halla medida el escritor e inspiración el poeta».
Es una actriz con grandes reconocimientos en el teatro, sin embargo su magnífico desempeño como la dulce señora Emelina, que la directora Xiomara Blanco, le asigna en su obra Destino Prohibido, hace que sea la pantalla chica, quien la saque de las salas teatrales, para instalarla en los cientos de miles de hogares cubanos.