Antonio Lloga Simón: Estreché sus manos muchas veces
Con gran placer he leído un magnífico trabajo del periodista Reynaldo Cedeño Pineda, publicado en el periódico Juventud Rebelde. En él afirma, no exento de cierta nostalgia:»Y aunque uno nunca le haya estrechado la mano, mientras recoge testimonios y calibra emociones, empieza a parecerle un viejo amigo».


De pequeña, Martina González García, tuvo inquietudes artísticas, que la llevaron a participar cantando o declamando en programas de radio. El 1ro de noviembre de 1942 de forma casual sustituyó a una amiga en el papel de Doña Inés del Don Juan Tenorio de Zorrilla por la emisora Quizá-Seigle. Cuando le explicó al director que lo hacía para salvar una situación, pero que en su casa no se podían enterar, éste sólo escribió en los créditos: “En el papel de Doña Inés, Martha Velasco”.Desde esa fecha, se llamó Martha Velasco y no ha dejado nunca su labor artística en la radio, como actriz y locutora, porque casi enseguida se presentó a examen en el Ministerio de Comunicaciones.
La imagen de Antonio Hernández (Ñico), o mejor, Bejuco como la guardo en mi corazón, en mi etapa de niñez y adolescencia.