Amada Morado Aguiar y el Teatro- Estudio en la Radio Cubana
Es una actriz con grandes reconocimientos en el teatro, sin embargo su magnífico desempeño como la dulce señora Emelina, que la directora Xiomara Blanco, le asigna en su obra Destino Prohibido, hace que sea la pantalla chica, quien la saque de las salas teatrales, para instalarla en los cientos de miles de hogares cubanos.


La percepción de su existencia me llega siendo adolescente, a través de las canciones que escucho por la radio. No podía imaginar entonces que veinte años después tendría el honor de conocer y disfrutar la amistad de uno de los autores musicales más queridos del pentagrama nacional, un cubano de ancha sonrisa, penetrante y cariñosa mirada, que aún en momentos difíciles de su vida ha sabido levantarse y ser fiel a lo que enuncia en una canción que dedica a Teresita, su amorosa compañera “Lo que me queda por vivir será en sonrisas”.