¿Cómo se llama la obra?

Meme de La Ciberclaria.Sube el telón. Un dramaturgo crea un grupo en Facebook y allí comienza a articular un «movimiento». ¿El fin? Convocar una marcha «lícita y pacífica» para protestar por cosas muy nobles y entrañables, como la libertad, la justicia, la prosperidad… Gana muchos adeptos en las redes sociales. La gente empieza a compartir sus publicaciones, comienza a tener muchos likes, se habla de él. Ya líder del «movimiento», hace su «jugada maestra»: pedir autorización a los decisores para que permitan la marcha. Quizá pedir no es el mejor término; más bien exigir. Es una situación de ganar-ganar, da igual si el gobierno la permite o no. No hay derrota posible.

¿Cómo se llama la obra? Leer más

Qué dolor, qué dolor, qué pena… (recuerda una vieja canción popular)

Las redes “sociales” y sus algoritmos, utilizados como drones teledirigidos por las fuerzas del imperio, intentan lograr al peor estilo de Joseph Goebbels que las mentiras tantas veces repetidas se conviertan en verdades. Esto de intentar vulnerar a guayabazo limpio las neuronas hoy ansiosas del pueblo cubano, o al menos de una parte de este, es otro intento de una política fallida.

Qué dolor, qué dolor, qué pena… (recuerda una vieja canción popular) Leer más

Ni rosas ni sábanas blancas en venta

A la rosa blanca de José Martí, la que ilumina los Versos sencillos, no hay quien pueda mancillarla. Es la flor del más universal de los cubanos, la que tantas veces se tiñó con la sangre de los buenos que levantaron la nación, la emanciparon y también de las 3 400 vidas segadas por actos terroristas en las últimas seis décadas, fraguados o alentados por los mismos que ahora intentan apropiarse de ese símbolo.

No es la primera vez que se intenta pervertir ese atributo. Bajo el manto de la rosa blanca surgió en Estados Unidos, apenas tres semanas después del triunfo de enero de 1959, una organización contrarrevolucionaria liderada por connotados esbirros y oficiales del régimen batistiano. El sueño restaurador de la dictadura no fue más que una pesadilla pasajera, disipada en pocos meses por la acción de las fuerzas revolucionarias con Fidel al frente.

Ni rosas ni sábanas blancas en venta Leer más