Salvar el planeta, reclamo impostergable
Hoy 22 de abril es el Día Mundial de la Madre Tierra. Fue proclamado como celebración mundial por la Organización de Naciones Unidas en el 2019, aunque su origen data de los años 60 del siglo pasado, cuando se empezaron a escuchar las primeras manifestaciones sobre los problemas ambientales.


Sí, efectivamente. Ya hace mucho tiempo que el imperio, con sus canallas acompañantes, se desnudaron de sus atuendos falaces e hipócritas; hasta el momento aparecían casi desnudos mostrando sus villanías, pero solo le faltaban descubrir una pequeña parte del cuerpo, lo que se ha hecho realidad con altos signos de sadismo incluido. El virus de la Covid-19, lamentablemente para la humanidad, ha sido el indicador para mostrar hasta qué punto el imperio puede llegar si de conservar sus privilegios se trata.
En estas semanas que la humanidad atraviesa por una situación fuera de lo común debida a la pandemia de la Covid-19, en lo que a cubanos y cubanas respecta, el mes de abril está lleno de significados. Más que conmemorar, actualizamos eventos que marcaron para siempre nuestra vida nacional.
Lo primero que me dice es que en Italia hay sol y se empieza a sentir la primavera. Es un mensaje inequívoco de la naturaleza. Bernardino Pompili es una persona de ley. Nació de una familia campesina, y con esfuerzos, con sed de conocimientos, se convirtió en un humanista, un conocedor de la cultura clásica y universal.
Estos días que atribulan al mundo con guerras, pandemias e incertidumbres nos hacen voltear la mirada hacia la figura materna, esa que todo lo cura y consuela con su ternura. Todos y cada uno, en estos tantos y difíciles días, pronuncia implorante el nombre del ser que nos dio la vida.