La noche que Cuba se cantó a sí misma
El 26 de marzo de 1932 mientras la noche caía sobre la capital bañada de aires cuaresmales, el Teatro Martí sobrecogía con un calor diferente. No era solo la expectativa por una función más; era que algo trascendental estaba por acontecer. Entre el público que se acomodaba en los palcos y las butacas de la platea, se mezclaban críticos y músicos. Aguardaban el estreno de la zarzuela Cecilia Valdés, con música de Gonzalo Roig y libreto de Luis Marquetti, basada en la novela homónima de Cirilo Villaverde.

