Un diálogo muy interesante. A mis muchachas y muchachos
Duermo un sueño merecido, el día ha sido inquietante, laborioso, en fin…pero mi sueño no es profundo, a sobresaltos se interrumpe, y pienso que es por mis preocupaciones múltiples, sean porque las tinieblas de esta vida me agobian, sean porque soy un soñador, o porque no concibo que se ignoren tantas amarguras y egoísmos en este mundo.

