La sala «Caracol» de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) fue el contexto idóneo para desarrollar el panel sobre Crítica Radial, organizado por la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la sexagenaria institución cultural.
El panel estuvo moderado por el radialista, realizador y director, Bruno Suárez Romero, vicepresidente de la asociación anfitriona, e integrado por los maestros Luis Ismael Rensoli, Premio Nacional de Radio, Pedro Rafael Cruz González y Lázaro Sarmiento Sánchez, quienes —desde una óptica objetivo-subjetiva por excelencia— relataron cómo fueron «atrapados» por la «magia» del arte radiofónico, que se resume en la antológica frase «sonido para ver», y, además, reseñaron las condiciones mínimas indispensables para realizar espacios radiales con originalidad y creatividad en la radio; medio calificado por el Comandante Fidel Castro Ruz (1926-2016) como «muy importante».
Por otra parte, insistieron en la necesidad de utilizar con inteligencia global y emocional la imaginación y la veta artística, don «divino» y humano, que nace con el individuo, no se adquiere en ninguna universidad, y solo se perfecciona y consolida en la academia, porque al decir del escritor don Miguel de Unamuno (1864-1936), viejo rector de la Universidad de Salamanca: «lo que Madre Natura no da, Salamanca no otorga».
Con posterioridad, los panelistas narraron anécdotas relacionadas con la realización radiofónica, que tiene tanto de arte –«máxima expresión de sensibilidad humana», según lo define Luis Ismael Rensoli— como de componentes científico-técnicos, para «atrapar» al oyente, hacerlo «cómplice» de la «magia» radial, y por supuesto, «adicto» a ese medio masivo de comunicación, que aunque sea percibido como la «cenicienta», en comparación con la televisión y el cine, aún se mantiene, modificándose y adaptándose constantemente a los cambios tecnológicos (sobre todo digitales), que los nuevos tiempos le imponen a la radio.
Bruno Suárez explicó los indicadores teórico-conceptuales y metodológicos sobre los cuales se estructura el martiano ejercicio del criterio en el medio radial, ya que la crítica legitima o «legaliza» la realización radiofónica, televisiva o cinematográfica.
Una crítica radial bien argumentada debe tener como bases esenciales la estética, que comprende —entre otros factores— el buen uso de la palabra hablada, así como del sonido, columna vertebral en que se sustenta la realización radiofónica, la semiótica (empleo de los signos), la dramaturgia (técnica para contar historias), la tecnología (sobre todo la digital), la ética («la crítica sin la ética nula es», así la caracterizaba el doctor José O. Suárez Tajonera, 1928-2008), y los conocimientos psicológicos elementales para poder hacer valoraciones con apoyo en los principios fundamentales de esa disciplina de las neurociencias y las ciencias sociales acerca de las características personográficas que identifican a los protagonistas del quehacer radiofónico.
Una vez finalizadas las intervenciones, se produjo un debate entre los asistentes (entre los cuales se hallaban varios estudiantes universitarios de Historia del Arte y Comunicación Social), y los panelistas; intercambio de opiniones y puntos de vista que enriquecieron el texto y el contexto de dicha actividad (una de las mejores y con mayor rigor profesional celebradas durante este año en la UNEAC, según el criterio de los organizadores y los participantes).

