Respuesta a manipulación mediática en el caso Alan P.Gross

Esta campaña cobró un auge aún más tendencioso cuando la la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, manifestó la precupación de su gobierno sobre la salud de Gross, nada menos que en un email enviado por ella a la agencia de noticias francesa AFP. Manipuladora de oficio, la señora Nuland hizo un «trágico» esbozo del detenido, aludiendo a que padece una fuerte depresión, perdida acelerada de peso corporal, artritis severa degenerativa y problemas de próstata, así como otras afecciones, que «supuestamente» ponen en peligro su vida.

Por su parte, la tendenciosa Voz de las Américas (VOA) se prestó de inmediato al rejuego mediático emanado del Departamento de Estado en relación con el caso Gross, en un artículo aparecido ayer jueves, donde se expresan mentiras tales como: «el estadounidense detenido hace dos años en Cuba por supuestos cargos de espionaje, se encuentra en grave estado de salud y de acuerdo a su abogado, Peter Kahn, el régimen se ha resistido a entregar los resultados de los análisis médicos que le practicaron en mayo.» El ingenioso abogado Peter J. Kahn presupone que su cliente padece una peligrosa enfermedad que es ocultada por el gobierno cubano de manera deliberada.

Era el mismo discurso tendenciosos, las mismas frases repetidas al pie de la letra.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba salió al paso a esas falacias en una nota de prensa, fechada hoy, donde espone que «El estado de salud del Sr. Alan Gross es normal. Padece de enfermedades crónicas propias de su edad, para las cuales recibe tratamiento. Tiene una alimentación sana y balanceada. Mantiene un régimen elevado de ejercicios, que demuestra su buen estado general de salud.»

Agrega la nota: «El Gobierno de Estados Unidos y la familia del Sr. Gross han recibido sistemáticamente información médica completa sobre su estado de salud. Las autoridades de Cuba se han reunido periódicamente con funcionarios norteamericanos y la familia del Sr. Gross para compartir toda la información sobre su salud.»

Asimismo, puntualiza: «El Gobierno de Cuba lamenta las tergiversaciones que se están difundiendo sobre la salud del Sr. Gross y ha respetado su derecho a la privacidad de la información médico-paciente. Cuba demanda que cese esta campaña de fabricaciones, que de continuar, no dejará otra alternativa que difundir abundante información sobre el tema.»

Por último, concluye la nota del MINREX: «Aunque el Sr. Gross pudiera estar recluido en cualquier centro penitenciario, pues su situación no es incompatible con ello, se mantiene en un hospital militar, no porque su estado de salud lo requiera, sino para asegurar las mejores condiciones de internamiento.»

Están pues advertidos de que la manipulación mediática del caso, más que comprometer a Cuba, puede comprometer a las autoridades norteamericanas y a la CIA, quienes lo involucraron en la provocadora e ilegal aventura en la que fue capturado. Existen bastantes evidencias inculpatorias al respecto.

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