Dos aniversarios de Radio COCO

Aún están recientes dos fechas trascendentes de una importante emisora capitalina: los 90 años de COCO-CMCK creada por el fundador de toda la radio cubana once años antes en La Habana, el camagüeyano Luis Casas Romero, el 16 de diciembre de 1933, y los 75 años de haberla adquirido el periodista radial habanero Guido García Inclán el 28 de enero de 1948, lanzándola como COCO “El periódico del aire”, onda deportiva e informativa hasta hoy.

Durante 1934, la familia Casas instala la Estación COC, que en 1935 sería conocida como COCO, con una programación en onda corta dirigida a una audiencia internacional. Mediante un convenio con Raúl Karman, propietario de la Estación CMCF, se retransmitían sus espacios en la onda media para la audiencia habanera.

La Estación COCO fue la primera emisora en onda corta a la cual se le encadenaban otras plantas radiodifusoras de otras provincias cubanas, previo arrendamiento, para retransmitir los programas que desde La Habana eran difíciles de captar en otras localidades.

A partir de aquel nombre CMCK-COCO, el humor popular recreaba “se me seca el coco”, reflejo de que no pasaba inadvertida a nuestro pueblo.

En 1935, al llamarse COCO, cancela el convenio con Karman, pues la familia había instalado su propia estación filial en la onda media: la estación CMCK, para emitir simultáneamente su programación nacionalista. Su éxito radicó en exaltar lo autóctono o criollo en el ámbito internacional de la audiencia que los escuchaban en la onda corta.

Mientras tanto, Guido García Inclán (1905-La Habana, 1983) afiliado desde muy joven al Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) y en particular, a Eduardo Chibás, era locutor; había empezado como periodista en la radio, como representante y director del Radio-diario de la CMAF en 1933, y entre 1933 y 1945 al Noticiero CMQ Radio, donde llegó a ser subdirector; inicialmente trató en vano de adquirir la CMW Cadena Roja y Radio Progreso.

Fundador de los periódicos Pueblo y Prensa Libre, tenía una página semanal en la revista Bohemia, donde buscaba recursos para los cubanos de bajos ingresos.

En 1948 trasciende conjuntamente con la COCO; donde lo recuerdan cada mañana desde temprano en la máquina de escribir que nunca aprendió a teclear si no era con los dedos índice, con un rótulo en su oficina: “No toque, pase”.

Componía diariamente el editorial, y a mediados de 1950 se vio obligado a ceder la propiedad tras censuras y clausuras, mientras se prohibía definitivamente la estación radial del Partido Socialista Popular, a cuyo colectivo invitó entonces a usar los micrófonos de la COCO, que devino espacio para Chibás y luego para Fidel Castro; muy humilde, otros de sus colaboradores allí fueron Juan Manuel Márquez, Lázaro Peña, Manolo Ortega y Enrique Núñez Rodríguez, también tuvo otros allegados, como Celia Sánchez y los padres de Camilo Cienfuegos.

El 5 de agosto de 1954 creó el periódico Patria (nombre del martiano para el Partido Revolucionario Cubano), que se transmitía de 9.30 a 10.30 p.m. en Televisión del Caribe Canal 11, desde La Habana, afanándose en un nuevo concepto y formato de noticiero, donde fue comunicador insigne y financiaba la renta del tiempo utilizado en esa televisora cotizado en 2.600 pesos mensuales; obtenía los ingresos por venta de publicidad que insertaba, y fue el periódico que osó difundir en 1957 la propuesta de su amiga Pastorita Núñez a Fidel Castro como presidente en Armas del Partido Ortodoxo, tras el asesinato del líder Pelayo Cuervo.

En los años 50 se le llamó “el más cívico de los periodistas cubanos” por su lucha contra la corrupción, el crimen organizado y la dictadura batisitiana; buscaba ayuda para una tumba digna de Martí en el Cementerio santiaguero de Santa Ifigenia, y su amiga María Luisa MacBeath contaba que había encargado a un escultor pequeñas estatuillas de Martí para venderlas y lo recaudado, lo enviaba a los rebeldes en la Sierra Maestra.

En 1959 Fidel le encargó la dirección de la COCO; avanzados los años 60, aun redactaba sus trabajos vestido de cuello y corbata. El editorial lo transmitía después del mediodía con inmediata comunicación.

Reconocido maestro de periodistas, comentaba las nacionalizaciones, los símbolos patrios, contra los fumadores en ómnibus públicos, criticaba la calidad del queso en las pizzerías… también escribía para prensa escrita, como “Arriba corazones” en Bohemia, su famosa frase contra el Batistato desde la COCO, porque lo que más creía era en el poder movilizador de la radio, por lo que la COCO había sido suspendida en más de cien ocasiones.

Almorzaba con los trabajadores, cuyos problemas conocía; era paciente enseñando a los jóvenes, en cuya responsabilidad confiaba y les abría el micrófono, y al colectivo, la historia de la Revolución y la pasión martiana.

Aún se recuerda la COCO entre los años 60 y 70 en su sede en una suerte de garaje en calle 10 entre 15 y 17, barrio El Carmelo del Vedado; ya entre los años 80 y 90 dado su carácter provincial (biprovincial cuando entre 1975 y 2010 fueron las dos provincias: Ciudad de La Habana y La Habana) radicó con la Dirección Provincial de Radio en calle 15 entre J y K esquina a J en El Vedado, donde su programa juvenil “Así Somos” dirigido por Enna Labrada, sostuvo todos los lunes entre 6 y 8 p.m. de 1987 a 1992 mediante su especialista Mariana Torres un espacio de la recién fundada Asociación de Jóvenes Artistas Hermanos Saíz por su grupo municipal de Literatura Plaza de la Revolución, que dio a conocer muchos nuevos valores de todas las artes y de distintas edades y rincones cubanos, e incluso extranjeros.

Actualmente, radica en el emblemático edificio Focsa en calle 17 # 307 esquina N, La Rampa capitalina, y se escucha por la FM 91,7 MHZ y AM 980 KHz; sede que comparte, por ejemplo, con Radio Metropolitana.

Aun en la Revolución, como suele suceder con toda cultura popular, se le ha oído identificarse casi indistintamente, como “Radio Ce-o-ce-o” o “Radio Coco”.

Fue aquí donde del martes 19 al miércoles 20 de noviembre de 2002 inauguró su galería con la exposición Detalle de artista del joven Arnaldo Ladrón de Guevara, formado como artesano con técnica de pirograbado en un discurso ecologista, entre otras iniciativas por el 80 aniversario de la radio cubana y por la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana, lo que recuperó, además, un espacio hasta entonces abandonado.

La emisora ha mantenido su raigal identidad tradicional, con espacios musicales de gran aceptación popular con lo mejor del acervo cultural cubano, pero también música entre otros, de México, España y Argentina, de donde aún son memorables no solo sus tangos sino aquel espacio que durante tantos años cultivaron tanto público “Los Cinco Latinos”, o el del mexicano Javier Solís; así como el habanero José Tejedor y el lajero Benny Moré.

Aun destacan por sus altos niveles de audiencia los programas musicales “Sabor cubano” y “De tarde en tarde”, revista totalmente vigente que incluye espacios analíticos sobre las más diversas artes de 2 a 6 pm, algunos precedidos en Razones, que era de 4 a 6 pm.

El 17 de enero de 2014 esta emisora recibió la distinción “La utilidad de la virtud”, máximo galardón que otorga la sociedad Cultural José Martí, y que su director entonces Reinaldo Fernández, recibió personalmente de manos de Armando Hart Dávalos, Director de la Oficina del Programa Martiano.

Se ha escuchado también a la insigne crítica radial Ilse Bulit, celebrando su programa Con la manga al codo; con los comentarios de Pepe Alejandro

Desde noviembre de 2020, en plena pandemia de la Covid19, de 9 a.m. a 1 p.m., disfrutamos con un nuevo formato un proyecto dominical de Ángel Manuel Pérez y Rosalía Arnáez González, quienes se distribuyen los temas y seleccionan la música: “Antena Musical”, revitalizando nuestro patrimonio musical cubano, desde Paulina Álvarez cantando en tiempo de guaguancó el emblemático cuplé La Violetera, y casi redescubriéndonos, ¡¡¡POR FIN!!! Los Meme, Georgia Gálvez, Luisa María Güell, Yolanda Brito, Pilar Moraguez, Alfredito, Dany Puga, Lourdes Gil y los Galantes, y muchos más.

Y ambos, desde marzo de 2021, nos aportan el programa “Hogar del Tango”, que fundó Antonio García en 1963 llamándolo “Melodías del Plata”, siempre después de las 3 p.m. por ser la hora en que murió Gardel; programa que María Luisa MacBeath llevó durante 20 años, presentándonos al bandoneonista y compositor Rubén Juárez y al gran intérprete argentino, periodista y director, Carlos Varela.

Tal tradición nonagenaria y vigorosa al futuro, con estos ejemplos en el tiempo y muchos más, avala esta emisora al más caro patrimonio cubano, rigiendo sus tantas y tan útiles virtudes, tan merecidamente reconocidas.

Autor

  • Dr. C. Avelino Víctor Couceiro Rodríguez

    (La Habana, 1957) Licenciado en Historia del Arte (1982) y Licenciado en Historia General (1986), Técnico Medio Superior en Arqueología (1984) y Técnico Medio Superior en Museología (1985), Doctor en Ciencias sobre Arte (2001) y Máster en Antropología con Mención en Antropología Sociocultural(2001), Diplomado en Historia General Contemporánea (2006), Profesor Titular de la Universidad de La Habana (2002) e Investigador Titular (Ministerio de Cultura y Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente, 2004).

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