Juan Gualberto: un guajiro en la radio

Jaranero, bonachón, campechano, presto siempre a ayudar a los demás, y consagrado al trabajo, así es Juan Gualberto Pérez Mena. Quienes le queremos y admiramos le llamamos simplemente: “Guajiro”. Es hoy, uno de los locutores más populares de la radiodifusión pinareña. Sin embargo, no fue esta su ocupación inicial en Radio Guamá.

Joven aún, y en plenas facultades como profesional, asegura que pronto se jubilará. De éstos y otros temas conversé con Pérez Mena.

– ¿Cómo llegaste a la radio?

Por la actividad de Protección Física. Había terminado de cumplir con el Servicio Militar Obligatorio, en las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Tenía cierta inclinación por la Radio y apareció esta oportunidad. Pretendía adquirir conocimientos, y convertirme en artista del medio.

– ¿Ya pensabas en la locución?

No, no tenía definido qué sería. Tras un año en la actividad de Protección Física, viene la posibilidad de un curso de operador de audio. Me formé como realizador de sonidos y trabajé en la grabación de programas dramatizados. Después, algunos compañeros descubrieron en mí aptitudes para la locución y me proponen que le pusiera voz a un segmento dentro de una revista, a un mini-recital.

Me atreví y aquello causó cierta sensación de simpatía, tanto en los trabajadores de la Emisora como entre los oyentes que escribían y llamaban refiriéndose a la nueva voz.

Eso fue tomando auge y –unos meses más tarde- surge la idea de crear el programa “Impactos Musicales”. Hago la locución, logra la aceptación de la audiencia, se reafirma la idea de que podía quedarme como locutor y ahí vinieron los cursos.

– ¿Quiénes fueron sus maestros?

Frank Guevara, José Mujica, Jesús Benítez, Elina Pelegrí, Ángel Hernández, y muchos otros.

– De entonces a hoy, muchos son los espacios radiales a los que ha puesto su voz…

Sí, la revista musical “Domingo AM”, el “Noticiero Provincial de Radio”, la revista informativa “En torno A”, el policiaco “Operación Secreta”, el histórico dramatizado “Estampas Históricas”, el espacio “Aventuras” y el musical variado “Antología”, entre otros.

– Usted es un artista muy versátil…

Hay un concepto que yo defiendo: si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. Y eso le sugiero a todos los colegas que me solicitan consejos, tratar de buscar la versatilidad. Con la voz puedes dar lo que pretende el periodista, el director del programa.

-El locutor tiene que aprender a conducir revistas informativas, noticieros, programas musicales, variados, dramatizados, actos públicos, desfiles, declamar un poema. Esa versatilidad es la que los locutores tenemos que buscar.

Juan Gualberto (izquierda) y Jorge Pedro Marrero Paulín en desfile de Primero de Mayo.

– ¿Cómo Juan Gualberto asume la popularidad?

Yo la asumo con más compromiso, cada vez que vengo a la Radio a trabajar, en la puerta de la Emisora dejo mis problemas, mis preocupaciones, y ante el micrófono hago lo que el oyente quiere, para su disfrute. El receptor no puede ser víctima de mis situaciones personales.

El oyente desea y merece un programa con calidad y yo estoy en el deber de hacerlo. Esa popularidad que me ha conferido, exige de mí respeto, entregarle un trabajo más decoroso cada día, que se sienta complacido con lo que hago, satisfecho.

– Con esa voz tan bella, ¿a cuántas mujeres ha seducido gracias a la Radio?

Esa seducción es desde un punto de vista sano. Hay personas que te dicen: “simpatizo contigo como locutor”, “eres mi ídolo”, “eres lo más maravilloso que existe”. Me lo han dicho mujeres en las transmisiones que hacemos en exteriores, cuando visito a familiares y amigos. Pero, eso significa que ellas me admiran como artista, como locutor, nada más.

– Su paradigma como locutor…

Cuando busco una ruta, una guía, un referente, pienso mucho en César Arredondo, para mí la mejor voz informativa de la radio cubana; en Elina Pelegrí Trujillo, quien me transmite seguridad, profesionalidad; en Jesús Benítez Rubio, que a pesar de su edad tiene una mente prodigiosa.

– ¿Qué es para usted la Radio?

Este ha sido mi único trabajo, ¡ya te puedes imaginar! Treinta y seis años aquí, en esta emisora, conozco cada rincón. Mi otra familia la integran todos los trabajadores que desde que llegué a Radio Guamá me acompañaron y me acompañan. Recuerdo a quienes ya no están porque se fueron, se acogieron a la jubilación o fallecieron. Siento gran cariño, respeto y admiración por las nuevas generaciones.

– ¿Por qué habla de jubilación si es una persona joven?

Quiero jubilarme de la actividad de locución estando en un momento cimero, de total aceptación. No quisiera irme cuando vaya decayendo desde el punto de vista profesional. Sería funesto para mí tener que hacerlo cuando pierda facultades, calidad, y que los oyentes lo adviertan. Deseo dejar un buen recuerdo en la audiencia.

– ¿Cuánto queda ahora del Juan Gualberto que salió de Río Sequito?

Soy el mismo. Mis raíces nunca las he perdido. Allí siguen mis viejos amigos, algunos familiares, y a mí me tocó la responsabilidad de estar aquí haciendo programas para que ellos se diviertan, los disfruten.

Me escriben cartas, me llaman por teléfono y eso me regocija muchísimo. Cuando los visito, recordamos juntos el tiempo en que sembrábamos tabaco, las travesuras que hacíamos, en fin, me lleno de vida. Soy el mismo Juan Gualberto.

La sencillez, la naturalidad, el buen humor del campesino pinareño, siguen viviendo en este guajiro que –para agrado de la audiencia y de quienes trabajamos en la emisora provincial Radio Guamá, de Pinar del Río, aún lo tenemos con nosotros.

 

 

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