Irela Bravo entre tú y yo
Actriz y Locutora de primer nivel. Comenzó sus estudios artísticos en la Escuela de Formación de Actores del Instituto Cubano de Radiodifusión, en 1971.
Centro que organizó y dirigió el gran actor y entrañable compañero Alejandro Lugo, y que contó como profesores con grandes actores y directores de la Radio y la Televisión. Durante el período de estudio comenzó a trabajar como actriz en la Radio, donde se ha mantenido, alternando con el cine, el teatro y la televisión.


Siempre fue una práctica en la difusión musical la transmisión y reiteración de temas que respondían a lo más popular de cada momento. Ello es válido aunque no siempre esto sucede por la calidad de las obras, sino por la inadecuada selección, o mejor dicho, por el insuficiente conocimiento de programadores o el aparente criterio de complacer a los oyentes.
Desde que tuve la oportunidad de conocerlo personalmente advertí en él dos cualidades esenciales: sensatez y modestia, virtudes que se entrelazan en un carácter introvertido, para hacer que este profesional de excepción transitara por el periodismo cubano sin estridencia, no obstante escribir meritoria hoja, para dejar como legado una trayectoria ejemplar de servicio y amor por la tierra que lo vio nacer y cumplir en silencio lo preceptuado por el Apóstol. «Sólo en la verdad, directamente observada y sentida, halla medida el escritor e inspiración el poeta».
La conozco en la década de los años setenta del pasado siglo cuando viaja a mi provincia, Camagüey, formando parte del equipo evaluador de directores de programas dramatizados. En ese momento ya su nombre se reconoce con gran valía entre el selecto grupo de directores consagrados de la radio nacional. Cuando llego a la capital en 1985, ya ella no se encuentra en la radio y se dispone a incursionar en la televisión.