La Feria del Libro, antídoto cultural

La Feria del Libro va más allá de ser un suceso cultural y literario para convertirse en un espacio de intercambio entre los intelectuales y su público, en defensa de contenidos cada vez más enaltecedores y también en defensa de nuestras culturas identitarias. Reunir a representantes de más de 50 naciones en un acontecimiento de esta naturaleza, y en Cuba, significa la confianza de editoras y escritores, en lo trascendente que puede ser el intercambio y el conocimiento sobre qué se publica en otros países y dentro de fronteras. En momentos en que se arrecia la estrategia para desencadenar la colonización cultural de los pueblos, y el barraje de contenidos que se generan en todas las plataformas requiere de un «filtro» entrenado para saber qué se nos propone, la Feria Internacional del Libro de La Habana además de convertirse en una vía de recreación sana y educativa, actúa como antídoto para enfrentar cualquier contenido perverso. Por eso, la idea de concebir un país invitado de Honor durante cada edición de la Fiesta del Saber y la Lectura deviene otro aporte que ha podido sostenerse en el tiempo, mucho más cuando la literatura proveniente de cada país seleccionado se pone a disposición de los lectores. En este caso, Colombia —nación invitada de Honor—, nos muestra no solo su cultura, tradiciones e historia, sino que además nos ratifica que como nación también en el contacto directo con el Caribe, tiene muchos puntos de contacto con nuestra idiosincrasia. Serán diez jornadas de sano esparcimiento, una fiesta de la lectura, siempre esperada, porque «surte» conocimientos para muchos intereses y grupos de edades, lo que hace más atractiva cada edición de la Feria del Libro de La Habana. Es de las experiencias consolidadas en el tiempo que debemos defender, en el camino de continuar reeditando …

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Camilo Cienfuegos: a 91 años del nacimiento de un héroe

Camilo Cienfuegos Gorriarán es de los hombres que nunca se olvidan, de carismática personalidad fueron destacadas sus acciones como guerrillero en la etapa final de la Guerra de liberación en Cuba que rodearon de magia su existencia al lado de Fidel, Raúl y el Che. Su amplia sonrisa, el amor hacia los niños, el sombrero alón, la barba negrísima, pero, sobre todo, la lealtad a Fidel y a la Revolución fueron atributos que todos admiraban en Camilo. Sus proezas fueron legendarias; se caracterizaba en los combates por su valentía e intrepidez. Nace Camilo el 6 de febrero de 1932, en la barriada habanera de Lawton, La Habana. Hijo de padres originarios de Pravia, Asturias y de Castro Urdiales, Cantabria, de humilde extracción social. La familia Cienfuegos Gorriarán estaba encabezada por José Ramón Cienfuegos, sastre de profesión y anarquista de pensamiento, que luego se fue acercando hacia líneas socialistas lo cual lo evidencia, entre otras cosas, el hecho de haber escogido para maestra de Camilo a una profesora de filiación comunista. Estudiante precoz con una vocación definida, el 21 de septiembre de 1949, a los 17 años de edad y ya concluidos sus estudios primarios superiores, firmó su boleta de ingreso a Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro. Asistió durante el primer semestre del curso académico de ese año, pero abandonó sus estudios por problemas económicos. Durante el período en que fue estudiante de San Alejandro, estuvo trabajando en la tienda “El Arte”, como aprendiz de sastre. Su temperamento jovial y sonrisa espontánea le ganó amigos desde el primer momento. En el año 1948, participó en las protestas populares contra el aumento del pasaje en ómnibus. En 1954, se vincula a la lucha contra la dictadura de Batista y es fichado por los órganos represivos, por lo que se ve …

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«Ser parte de la radio rebelde fue una lección de vida»

A él le corresponde el privilegio de haber sido parte de quienes contribuyeron a formar lo que se denominó como “la gran Cadena de la Libertad”. Guido Salles Bolúa es uno de esos hombres que, en medio del combate, hicieron de la radio un arma. 65 años después, conversar con él es emprender un viaje por una historia desconocida para muchos, y que él cuenta con esa naturalidad de quién no reconoce en su vida más méritos que el de haber estado allí, en el lugar preciso, para cumplir con su deber. Sus palabras construyen el testimonio, un relato contado en primera persona por un hombre que, sin proponérselo, se convirtió en protagonista de uno de los pasajes más interesantes y desconocidos de la historia patria. A sus 84 años, así nos habla Guido… «Cuando me incorporé a la Sierra Maestra ya la radio existía. En el II Frente comenzaba a crearse, y entonces se habló con todos los combatientes que eran técnicos de radio. Yo había estudiado radio y televisión por correspondencia y entonces me alisté. «Tiempo después empezaron a llegar planticas de radio. Nosotros, entonces, cogimos la planta y el nombre que se le puso fue 8 IB. El II Frente era 8 SF, y todas las demás plantas empezaban también por 8, a nosotros nos tocó la 8 IB,  ‘Ocho indios bravos’». «Así comenzamos a hacer prácticas. Nos montábamos a caballo y nos alejábamos a cuatro o cinco kilómetros para ver si se oía la planta. Para saber cómo se oía mejor. «La primera instalación la hicimos en el mismo en Bayate, a unas dos cuadras de la Comandancia donde radicaba Efigenio Ameijeiras –la  planta pertenecía a la Columna 6 Juan Manuel Ameijeiras–, ahí hicimos la primera de la práctica. «Con el tiempo, la planta comenzó a …

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Comunicar es de ley

Se dice un poco en broma, y un poco en serio, que en Cuba todo el mundo sabe de pelota, de medicina, y más recientemente, de comunicación. Y eso está muy bien, pues al fin y al cabo se trata de prácticas sociales que involucran, motivan y generan criterios y pasiones de todo tipo. Como antecedente, es preciso recordar que desde hace ya varios años en el ámbito periodístico comenzó a hablarse, con propuestas concretas, sobre la mejor manera de legislar acerca de la comunicación social en el país. Esa siempre fue una vieja aspiración profesional del sector de la prensa, la cual ha ido evolucionando a partir de una comprensión superior de la integralidad que requieren los procesos comunicativos. De hecho, recuerdo la sugerencia precisa en uno de aquellos debates acerca de la política de comunicación del Estado y el gobierno, sobre lo importante que era elevar al máximo posible el rango de la futura norma jurídica, comenta para Haciendo Radio el periodista Francisco Rodríguez Cruz. De pensarse en tener solo un decreto-ley, hubo periodistas que fundamentamos la necesidad de que fuera una ley, precisamente con la intención de que una legislación de ese tipo, que compete a toda la sociedad, pudiera ser ampliamente discutida, consensuada e implementada por todas las instituciones y la ciudadanía. Y eso es lo que ha ocurrido con el proyecto de Ley de Comunicación Social que ahora vuelve a ser sometido a análisis y discusión en reuniones territoriales por parte de los diputados, con vistas a su presentación oportuna a la Asamblea Nacional del Poder Popular, después también de múltiples rondas de consultas especializadas y con integrantes de la sociedad civil. Lo más sobresaliente de esta propuesta legislativa es su mirada a la comunicación social como un sistema complejo, que abarca la dimensión organizacional, o …

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Recuerdan en Cuba a la heroína Celia Sánchez Manduley

Alojada en el pecho de un pueblo que, a pesar de su ausencia física y del paso de los años, le sigue profesando un cariño proverbial, Celia, nuestra eterna Celia, «no es un silencio que el sepulcro encierra/ sino una idea viva que fulgura», como lo señalara en sus versos Jesús Orta Ruiz. Es por ello que cada enero su presencia vital suele renacer en la memoria de quienes no olvidan a la niña que, junto a su padre, honró al Maestro en el año de su centenario; a la primera guerrillera de verde olivo en la Sierra Maestra; a la combatiente temeraria de la clandestinidad; a la luchadora que «cargó» en su mochila la historia escrita de la guerra; a la dirigente imprescindible de la Revolución. Otros muchos cubanos la recuerdan desde el respeto y la admiración que conquistó con tanta entrega, sencillez y altruismo. Porque siendo ya toda una leyenda, Celia no fue nunca heroína inalcanzable, sino líder popular y querida, en la que anidaron, de forma natural, la bondad y el detalle.

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