Para estos jóvenes llegar a una ocasión tan especial como esta significa haber librado una dura batalla por la vida, en la cada año representa una victoria.
Así que Raúl asistió a una fiesta por la vida que comenzó con las sentidas palabras de la directora Esther La O Ochoa. Profundamente emocionada recordó que Fidel fue y será el padre de la educación especial en Cuba.
La reconocida pedagoga agradeció a Raúl por la inmensa sencillez de compartir una noche especial con los alumnos del centro.
Veinte varones y dos niñas arribaron a los quince años, la edad de los sueños y esperanzas. La mayoría de ellos asistieron a la fiesta colectiva en su sillón de ruedas, pero con una buena parte de sus metas cumplidas y la satisfacción de haber nacido en un país donde la Revolución prioriza la atención a los infantes discapacitados.
El encuentro de este miércoles entre los quinceañeros, sus padres, familiares y maestros mostró que probablemente lo más humano de la obra educacional cubana lo exhibe esta escuela, institución que ha conquistado un enorme prestigio internacional.
Raúl saludó a los niños, los besó, cargó en sus brazos a los más pequeños, se tomó varias fotos y aseguró que cada día admira más a Fidel, porque en 1989, en difíciles condiciones, creó una escuela como esta.
«Esta es una de las obras más hermosas, bonitas y justas de la Revolución», aseguró el presidente cubano.
El breve, pero emotivo mensaje transmitido por Raúl, fue símbolo de la grandeza de una Revolución auténtica que pese a las carencias materiales, preserva los derechos de sus pueblo, especialmente de sus niños.
Una Revolución hecha amor https://t.co/iU2aeZbGYm pic.twitter.com/7pMLRH1B9V
— Dayani Haro Cordovéz ?? (@cubareloj) 12 de abril de 2018
La periodista Angélica Paredes López, de Radio Rebelde, nos ofrece el reporte en audio: