La radio llegó a la comunidad

¿Qué manual usamos para hacer radio desde y para las comunidades?¿Qué paradigma comunicacional emplear?¿Qué tecnología es la ideal para crear un producto radiofónico perfecto?

La Vuelta Abajo demostró que la radio cercana a la gente debe gestarse entre la gente.

Registrar las voces compartiendo el mismo suelo, bebiendo la misma agua, observando los parajes que señalan los dedos a lo lejos, mirando a los ojos vidriosos de quien cuenta su vida y sintiendo la complicidad de historias que parecen propias.

Solo así los radialistas de corazón pueden trasladar a la audiencia a momentos, lugares y personas; transformar, sensibilizar y apoyar; multiplicar sueños.

Fue en La Quimbería, Los Pelayos y El Rodeo donde sucedió la magia.

Llegaron los amantes de la radio para saber de las heridas aun abiertas o semicuradas que dejó el Huracán Ian por estos lares, de los más afectados en el municipio San Luis; para dialogar sobre paternidad responsable y crianza respetuosa, participación popular y capacidad de resiliencia.

Llegaron porque sabían que solo desde allí, con la radio al servicio de la comunidad, podían tejer las historias que querían contar.

Volvieron cargados de tristezas colectivas, de alegrías compartidas, de testimonios crudos y amargos, pero también coloridos como la vida.

Volvieron a Pinar del Río llenos de ideas para transformar los audios en alma y mostrarlos al mundo.

 

Por Glendy Hernández Arozarena.

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