Loly Moreira: Un talento que reverencia a la Radio Cubana

Hace poco Loly Moreira, Premio Nacional de Radio 2020, cumplió un año más de vida en compañía de sus familiares. Según nos contó, todo transcurrió muy tranquilo y amoroso.

Esta dinámica fémina, para quien la palabra cansancio no existe, se jubiló en el 2012, pero continuó impartiendo conferencias, seminarios y otros cursos hasta 2014 en que situaciones familiares le impidieron seguir estos desempeños en el Centro Productor de Programas Dramatizados (Radio Arte), al que perteneció gran parte de su vida laboral.

Para Loly Moreira no fue fácil desentenderse por completo del medio radial. Sobre cómo enfrentó su nueva forma de vida la también directora enfatizó:

«Para alguien que tiene casi cuatro décadas de trabajo ininterrumpido no es fácil jubilarse, aunque tengas la edad y el tiempo acumulado. Al principio extrañaba mucho a los compañeros, los estudios de grabación, el ambiente creativo y hasta las discusiones necesarias, en un proceso productivo, pues ellas también fueron parte de mi vida en Radio Arte. Pero como a todo se acostumbra uno, terminé adaptándome a mi nueva situación. Claro… la nostalgia me cogía de vez en vez, aun cuando no estaba distanciada en su totalidad de las cuestiones del centro».

La también acreedora de la distinción Por la Cultura Nacional acotó que en los momentos más difíciles de la pandemia mantuvo el vínculo con la productora, a través de amigos y compañeros de trabajo, sobre todo con quienes forjó una bella amistad nacida de las relaciones laborales.

«Por otra parte mis exalumnos me llamaban con bastante frecuencia para alguna consulta, o para escuchar mi opinión sobre un tema. Ello, además de vincularme a la radio y matar el gorrión, representó placer y muestra de recordación como profesional, independientemente que me considero amiga de todos ellos, incluso cuando en la mayoría de los casos la diferencia de edad es grande» enfatizó la también .

Pero… dando veracidad al viejo proverbio «entre cielo y tierra no hay nada oculto», supe que Loly Moreira por estos días está inmersa en la escritura de un libro y aunque me costó cierto esfuerzo obtener algunas particularidades sobre el nuevo proyecto literario, la también guionista terminó diciendo: «No te voy a dar muchos detalles, porque es una sorpresa, pero sí quiero decirte que en estos dos años de pandemia, tan difíciles para todo el mundo, organicé muchos materiales acumulados a lo largo de mi trayectoria profesional, algunos son escritos para seminarios y conferencias, mientras otros son reflexiones acerca de la creación artística, en los medios radiales. En el volumen incluyo anécdotas y experiencias con figuras relevantes dentro de la Radio. Es un proyecto bien pensado, respetuoso, que en paralelo puede ser útil para comprender la magia de la Radio».

Muchas y variadas son las motivaciones que condujeron a Loly Moreira a escribir este texto. Dentro de ellas reverenciar a quienes hicieron tanto por este medio, figuras ejemplares que le demostraron amor, respeto al oyente y dedicación al trabajo, a pesar de las limitaciones.

Hoy Loly disfruta a plenitud su jubilación en su pintoresca casa del poblado marino de Cojímar, donde cualquiera de sus compañeros de trabajo y amigos puede llegar y seguro encontrará a la asesora y directora de siempre, a la mujer jovial, atenta y simpática, esta vez con una taza del mejor café.