Rememoran presencia de Fidel en isla de Margarita

A propósito de la celebración desde este jueves y hasta el domingo de la XVII Cumbre de Países No Alineados, Adolfo Figueroa, coordinador de los grupos solidarios con Cuba, rememora ambos escenarios: el primero, en noviembre de 1997; y sobre todo, el segundo, en julio de 2001.

Las ideas expresadas por Fidel en su breve, pero contundente intervención en la VII Cumbre Iberoamericana, hace 19 años, considera, adquieren particular vigencia.

En aquella ocasión, el mandatario condenó la exclusión de la mayor de las Antillas de estos foros por defender su dignidad, y la lucha por el derecho a existir.

También fustigó a quienes pretendieron sabotear la sede de este tipo de cónclaves para 1999.

El argumento de que Cuba no cumplía los acuerdos de las cumbres fue la cínica teoría elaborada por los procónsules de Estados Unidos, aseveró el Comandante en Jefe.

Figueroa estimó que nada más parecido con aquellos que ahora orquestan campañas de descrédito contra Venezuela, su diplomacia de paz y capacidades para organizar esta cumbre y presidir hasta el 2019 el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL).

En 1997 también Fidel se vio obligado a recordar que en Cuba hubo, hay y habrá una Revolución cuyos principios no se venden ni traicionan, en alusión al sistema político, económico y social.

En defensa de los más sagrados derechos de cada ser humano, hemos luchado más que nadie en esta época de tantas desigualdades e injusticias, aclaró.

Que otros se plieguen a las mentiras y los engaños, a las ilusiones y los intereses de los poderosos de este mundo. Nosotros continuaremos defendiendo las ideas (…) junto a los pobres, los enfermos sin médicos ni medicinas, los padres sin empleo, los cientos de millones de niños y niñas, afirmó en su discurso.

Entonces el estadista caribeño avizoró la necesidad de un cambio total de rumbo, aunque pocos estadistas lo comprenden todavía, visto como lo más ético, democrático y revolucionario que debiera ocurrir en el mundo de hoy.

Para el activista margariteño un momento crucial y de gran impacto fue la presencia de Fidel en 2001, en la III Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC).

En aquel foro a favor de un nuevo modelo de integración regional, el líder de la Revolución cubana tuvo un anfitrión especial: el Comandante Hugo Chávez (1954-2013).

Cuba reconoció la solidaridad y el apoyo recibidos de los países del Caribe en los foros internacionales en los que se discuten la condena al bloqueo y la guerra económica impuesta por Estados Unidos.

En 2001, Fidel y Chávez, asistieron también juntos a la promulgación de la Ley de Pesca y Acuicultura, en defensa de la soberanía alimentaria.

Ese instrumento jurídico, que surgió atendiendo sugerencias de pescadores, armadores, funcionarios e investigadores y luego fue parcialmente renovado por la Asamblea Nacional en julio del 2003 y en marzo del 2008.

Su versión vigente -la de 2014- con la firma del actual mandatario venezolano, Nicolás Maduro- avanzó hacia un nuevo paradigma de la pesca, la acuicultura y sus actividades conexas, en el cual se privilegia lo social sobre los intereses económicos particulares.

Para Figueroa, la mayor huella que dejaron Fidel y Chávez hace 15 años, fue el posterior parto de la actual Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) , proyecto que ambos estadistas acariciaron en este territorio insular de Venezuela.

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