La frecuencia popular, la radio de La Habana

Radio Cadena Habana debe su nombre al propósito de constituir una cadena de emisoras que nunca cristalizó. Tuvo sus antecedentes en una antigua sociedad anónima (Radio Cadena Habana S.A.) que crearon José Custodio Rumbao y Danza, capitán retirado del ejército, y Alejo Cossío del Pino, político que llegó a ser representante y después ministro de Gobernación. Al principio, la radioemisora, fundada el 11 de noviembre de 1940, tenía un matiz fundamentalmente político. Ya en 1941 la programación se volcó al entretenimiento, aunque mantuvo su tendencia política, y para 1943 se convirtió en eminentemente musical. Los más veteranos todavía recuerdan el programa «Atracciones internacionales» del jabón Tornillo, que hacían en un estudio con presencia de público, el que incluyó entre los invitados a figuras de la escena internacional como los Chavales de España, la orquesta Casino de Sevilla y la de Luis Alcalá.

En 1944 se desintegró la sociedad, pero Cossío del Pino continúo operando la radioemisora hasta que murió a finales de la década del cuarenta. Allí se formó un grupo de comedias impresionante integrado entre otros por Ignacio Valdés Sigler, Nenita Viera, Magali Alou, Baldomero Peláez, Ricardo Román y Alejandro Monterrey que llevaron al aire programas humorísticos, novelas y aventuras. Después de la muerte de Cossío del Pino la viuda la vendió al comerciante español José Alonso Pellón, quien transformó la programación y pasó a transmitir música española solamente y anuncios de productos ibéricos. En esos años se conoció como La Onda Musical Española. En los inicios de la década de los años cincuenta Alonso Pellón la arrendó a Modesto Vázquez y a Orlando Álvarez, quienes la convirtieron en una radioemisora para transmitir solamente música popular cubana, y se conoció hasta principios de la década del sesenta como Radio Cadena Habana, la emisora musical de Cuba.

El tema de presentación de la radioemisora estaba grabado en las voces de las Hermanas Lago. Por esos años comenzó a incluir por primera vez dos noticieros de media hora a las doce del día y siete de la tarde, con informaciones de los periódicos que eran leídos por los hermanos Modesto y Roberto Vázquez. En los archivos de Cadena Habana se guarda la síntesis histórica, según la cual el golpe de estado de Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, benefició a Modesto Vázquez, que pudo comprar la radioemisora y modernizarla, al recibir del gobierno 180 000 pesos por la venta de terrenos donde se encontraban los equipos transmisores en Cayo Cruz, lugar escogido por Francisco Batista, hijo del tirano, para construir una terminal marítima.6

Aunque no se puede decir que esta radioemisora fuera revolucionaria, gracias al compromiso de clase de su propietario con la burguesía y el gobierno imperante, esto no impidió el vínculo de muchos de sus trabajadores con la causa del pueblo. Hechos de gran trascendencia de la historia se expresaron a través de los micrófonos de Cadena Habana. Entre los más representativos está la primera entrevista a Fidel, al llegar a Batabanó tras su liberación de la cárcel de Isla de Pinos, después de la demagógica amnistía decretada en 1955 por la dictadura militar que detentaba el país. En sus estudios se grabó por primera vez el Himno del 26 de Julio, el 15 de febrero de 1957, entre las doce de la noche y las dos de la madrugada por un grupo de once compañeros que lideró Francisco Vilalta Cañadilla, operador, musicalizador y efectista e integrante de la célula clandestina del Movimiento 26 de Julio en la radioemisora. El grupo también desvió muchas veces las Jabas de la suerte, que contenían víveres que se sorteaban entre los oyentes. El nuevo destino: alimentar a muchos combatientes obligados a permanecer ocultos ante la persecución de la soldadesca del tirano.

Con el triunfo de la revolución la radioemisora fue intervenida al abandonar sus propietarios el país. El interventor fue Francisco Villalta Cañadilla. En 1962 se integró al ICR, y en 1976, al producirse la división político-administrativa del país, nació entre las nuevas provincias: La Habana. Con ello surgió la necesidad de que esta contara con un medio de comunicación que canalizara sus aspiraciones, y escogieron por su gran audiencia y desarrollo a Radio Cadena Habana. Este carácter lo asumió al transmitir desde la Escuela Pedagógica Salvador Allende, de la capital, con motivo del acto de constitución de la nueva provincia.

Ya en 1976 en la provincia existían cinco radioemisoras municipales ubicadas en Artemisa, Jaruco, Güines, San Antonio de los Baños y San José de las Lajas. De esta forma Radio Cadena Habana, como planta matriz con sus cinco radioemisoras locales y sus catorce estudios en igual número de municipios, llegó por vez primera a constituir una verdadera cadena radial, testimoniante de los 19 municipios de la actual provincia de La Habana.

El 12 de septiembre de 2004 salió al aire La Voz del Litoral desde Santa Cruz del Norte, municipio que ya venía realizando algunas transmisiones desde su estudio local.

En 1980 se aumentó el número de transmisores y la potencia en onda media, y en 1984 se le sumó la frecuencia modulada, que le permitió a Radio Cadena Habana llegar a todos los rincones de la provincia y la Ciudad de la Habana, donde se encuentran sus estudios desde 1994, en Calle 15 esquina a J, en el corazón del Vedado habanero.

En julio de 2006 se inauguró el primer transmisor de 10 kilowatt de frecuencia modulada del país para hacer viajar la señal de Radio Cadena Habana.

 

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