Julio Alberto Casanova: una voz inconfundible

Lo que sí no puede impedirse es que Julio Alberto Casanova Leara, sea uno de los imprescindibles y más queridos nombres de esta obra: SON ROSTROS QUE SE ESCUCHAN.

Desde 1963  incursiona en presentaciones teatrales y ya en 1968 comienza a trabajar en espacios infantiles en Radio Rebelde. Es en enero de 1970, cuando llega a Radio Progreso.

Aunque incursiona en algunos espacios dramatizados de la televisión, se mantiene ininterrumpidamente hasta la fecha de su desaparición física, en agosto de 2008, en Radio Progreso.

Allí protagoniza, fundamentalmente las novelas, teatros o cuentos y durante más de diez años es su voz de registros, inconfundibles y melodiosa quién nos guía por lo mejor del pentagrama nacional e internacional de la canción y nos trae todo el romanticismo de lo mejor de la poesía.

A este programa se une de forma dominical el recorrido por Los Aires de España, con los distintos ritmos y voces de lo más representativo del pentagrama español de todos los tiempos.

En la televisión trabaja en series, telenovelas, teatros,  mensajes educativos, como ese por lo que lo recordaremos siempre: Contra el alcoholismo. Connotado y reconocido actor y locutor del máximo nivel, obtiene innumerables premios en Festivales Nacionales de la Radio Cubana, como protagonista. En la Televisión recibe premios en doblaje, actuación, y en el concurso Caricato, convocado por la UNEAC.

Desde sus inicios se destaca como actor de sensibilidad extrema, cuidadoso de su trabajo y ética profesional reconocida, que lo hace merecedor de respeto entre sus compañeros.

El prestigioso escritor Joaquín Cuartas, al referirse a Julio Alberto, me dice:

«A veces, muy pocas, la vida nos da una gran oportunidad.. Julio, fue una de las oportunidades que me dio la. Vida. Recuerdo que escribía Los Artamonov y él hacía poco había llegado a trabajar en la radio Le di el papel de Nikita, el hermano jorobado de  Piotr Artamonov y empecé  a enriquecer el personaje pensando interiormente hasta donde podrá llegar. Pues llegó.

Y fue más lejos Lo mismo  hizo con su Jorge Luis Altamirano de Cuando la vida vuelve,  el Juan Bendito de Lo que no se perdona, El Joaquín Taranta, de Barranco de Ciegos… Julio Alberto era uno de los que llegaba siempre mas lejos, no solo como actor sino en su condición humana. Calificarlo como un ejemplo de compañero sería poco. El recuerdo que deja nos hace sentir agradecidos por haberlo conocido. Para mi no era una buena persona. Era el resumen de las buenas personas. Donde quiera que estés Julio Alberto, el corazón de todos los que te queremos estará latiendo por ti.»

Algunos de los premios que recibe en Festivales Nacionales y Concursos, se resumen así:

En 1984: Premio de Actuación, Radio Liberación, con la obra, Pequeña Sinfonía, en concurso UNEAC.

En 1985: Mención en el concurso UNEAC con la novela Teresa Rakin de la Canal 6 de la televisión.

En 1992: Mención Especial Doblaje, en el concurso Caricato en TV y Radio.

En 1993: Primer Premio de Actuación en Radio, con la obra La Luz y las Sombras y Mención en TV en el concurso Caricato con la Aventura Shirala.

En 1994: Primer Premio en Festival Nacional de Radio, como actor protagónico en el dramatizado seriado Patria de Radio Progreso.

En 1995: Segundo Premio en Festival Nacional de  Radio, por la Gran Aventura  de la Humanidad, de Radio Progreso.

En 1997: Primer Premio en Festival Nacional de Radio con la obra, Cuando la vida Vuelve.

En 1998: Primer Premio en radio con la novela, Tú mi gran Amor, Primer Premio en Doblaje  en el concurso Caricato con Amigas para Siempre.

En 1999: Premio de Actuación en Radio en el Caricato por  El Ciego.

En 2000: Gran Premio Protagónico en Radio del Caricato de la UNEAC, por la obra, Hemingway, hombre y leyenda.

En 2000: Premio de Actuación por Fortunata y Jacinta, de Radio Progreso en Festival Nacional de Radio.

En 2001: Mención Especial en Festival Nacional de Radio, por su actuación en La Gran Aventura de la Humanidad  de Radio Progreso.

En 2002: Premio Caricato en actuación, en  Novela Clave 8:30 de Radio Progreso y  en doblaje para la Televisión por 102 Dálmatas.

En 2003: Premio Caricato, en Novela Clave 8:30 de Radio Progreso.

En 2004:  Premio Caricato Novela Clave 830 de Radio Progreso.

En 2005: Nominado a Doblaje, para el concurso Caricato.

En 2006: Nominado a Concurso Caricato por Enrique 8vo.

En 2006: Premio de la Popularidad como locutor-animador del Programa Nocturno, otorgado por el Programa, Entre Tu y Yo de Cubavisión.

Ni aún la grave dolencia que lo aqueja lo aleja del micrófono, ni del combate por el regreso de los 5 Héroes Cubanos prisioneros del imperio. Su voz de matices impresionantes es de las que se levantan, una y otra vez, desde la Tribuna Antiimperialista.

Desaparece de la escena en agosto de 2008, después de enfrentar con valentía y optimismo el cáncer fatal, que termina por imponerse, cuando aún tiene tanto que entregar a su pueblo. Entre los principales lauros que recibe, acumula:

La Distinción por la Cultura Nacional, Medalla Alejo Carpentier, Artista de Mérito de la Radio y la Televisión Cubanas, Distinción Raúl Gómez García, Distinción Nicolás Guillen, Distinción Majadahonda, Réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez, Medalla 70 Aniversario de Bellas Artes, Sello Trabajador laureado de la Cultura, Vanguardia Nacional del Sindicato de la Cultura desde 1999 hasta 2005, Distinción Gitana Tropical, Micrófono 70 Aniversario de la Radio Cubana, Sello 80 Aniversario de la Radio Cubana,  y del 45 Aniversario del MININT,

No recuerdo una participación suya, que no haya, estado entre lo mejor y más perdurable de la memoria radial y televisiva del país. Los premios en Festivales y Concursos, no siempre, por distintas causas,  dan la medida de una trayectoria. Aunque no son pocos, pienso que los que están tienen el valor compartido, con aquellos que faltan.

Julio Alberto, el pueblo que te sabe tierno, que añora tu voz melodiosa que le dice al oído los versos más bellos, para luego invitarlo para el próximo programa nocturnal, con  aquel inconfundible «de veras que sí». El mismo pueblo que vive contigo los dramas de las novelas y telenovelas… el que te aplaude ante tus presentaciones… ese pueblo, por cuya defensa luces orgulloso el verde-azul de las milicias. El pueblo, el que no se equivoca, te recordará siempre, a través de tu obra, como lo que eres: Un auténtico Premio de Radio y Televisión.

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