Reino Unido: Contra Google y WhatsApp, tras ataque a Londres

Por el momento la única certeza de Scotland Yard parece ser que Masood actuó por su cuenta sin lazos con las redes internacionales de terrorismo, pero el caso sigue pleno de misterios, tal como admitió Neil Basu, uno de los comisarios responsables de las investigaciones.

En las últimas horas se produjo el arresto de un hombre de 30 años en Birmingham en relación al atentado.

Hasta ahora no se pudo avanzar sobre presuntos cómplices y hasta resulta posible que nunca se puedan desentrañar las motivaciones que desencadenaron la furia homicida de Masood, 82 segundos exactos en el puente de Westminster, que se llevaron la vida de 5 personas y produjeron heridas de diversa gravedad al menos a otras 28.

Sobre 12 detenidos hasta ahora, solo dos permanecen tras las rejas, una mujer fue soltada bajo fianza y otros nueve directamente liberados.

Los investigadores intentan excavar en el pasado del atacante muerto pero no resulta fácil pues siempre mantuvo bastante reserva sobre sus acciones, incluso entre familiares y conocidos.

Entre las hipótesis figura la del Sunday Mirror, según el cual el musulmán de 52 años de edad, pudo haber respondido a un «llamado» del Estado Islámico, que semanas atrás invitó a golpear a la capital británica en la plataforma Telegram.

Para el dominical, que citó una fuente anónima, los llamados muchas veces genéricos de los yihadistas exhortaban a poner en la mira blancos simbólicos como el Parlamento.

Mientras tanto el tabloide Blic, de Belgrado, habla de «una eventual pista que podría llevar a la guerra de Bosnia (1992-1995) y a la militancia de Masood en las filas de la formación islámica El mudjahid».

Su nombre estaría en una lista de 1.174 combatientes, pero se trata de una información que se debe constatar. Lo seguro es el enfrentamiento furioso del gobierno británico con gigantes de la web, en especial Google y WhatsApp.

El canciller Boris Johnson se pronunció contra el motor de búsqueda al definirlo como «disgustante» porque permite la difusión de material yihadista y encima «lo explota para hacer dinero», colocando cerca de los videos violentos su propias publicidades, según sostuvo.

También cargó las tintas la ministra del Interior británica, Amber Rudd, que definió al servicio de mensajería instantánea WhatsApp y a otros similares como «lugares seguros para los terroristas», al permitirles comunicarse en total secreto.

Ante la BBC, Rudd acusó a la firma estadounidense de no querer proporcionar a la policía los datos de las actividades online de Masood poco antes del ataque en Westminster.

«Tienen que estar de nuestra parte», los intimó la ministra, que propuso formas de control en situaciones de inseguridad ciudadana.

En cambio, para los críticos el gobierno de Londres intenta obtener nuevos poderes para espiar la vida privada de todos.

Editor: Conrado Vives Anias.

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