Guayabal en la mira de otro huracán

Los residentes en el lugar decidieron no pensarlo dos veces. A veces la vida da solo dos oportunidades y prefieren irse con sus pertenencias a las casas de amigos o familiares o a los centros de evacuación que el Estado cubano garantiza para las personas con vulnerabilidades, como ocurre en el poblado, muy susceptible a fuertes vientos, intensas lluvias y peligrosísimas penetraciones del mar.

Noramis García, Arnaldo Bosán, Dalia Galindo y el resto de los residentes en el litoral fueron víctimas de Paloma. Temen que ahora sea peor; pero, no se amilanan. De una manera u otra se han convertido en líderes para lograr que nadie se quede a merced de la furia del ciclón.

Los trabajadores de la Base de Campismo y de las Empresas Pesquera y Marítimo-Portuaria tampoco se cruzaron de brazos y con prontitud pusieron a buen resguardo sus recursos materiales porque la pérdida de cualquier cosa es una derrota y allá viven y laboran seres dispuestos a ganar.

Guayabal está otra vez en la mira de un huracán. Pero entre todos lograrán que se mantenga ese lugar hermoso, dispuesto a renacer si Matthew se impone.

Esta vivienda de Guayabal resistió los embates del ciclón de 1932, del huracán Paloma y de otros fenómenos meteorológicos. Foto de la autora

La protección de los recursos materiales es una prioridad en la Base de Campismo de Guayabal para que siga en el corazón de los vacacionistas. Foto de la autora

Ariel Santana Santiesteban, presidente del Consejo de Defensa Provincial en Las Tunas, conoció las medidas adoptadas por las entidades económicas locales. Foto de la autora

Las embarcaciones privadas y estatales ya están seguras en refugios y se protegieron los GPS, radios y otros equipos técnicos. Foto de la autora

Se garantizan la leña y el carbón para elaborar pan y alimentos, en caso de que Matthew dañe el servicio eléctrico. Foto de la autora

 

 

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